Tras el triunfo electoral de Lula da Silva para la presidencia de Brasil el fin de semana, el “mapa ideológico” de la región de América Latina continuó moviéndose.
Un mapa ideológico es una representación gráfica que clasifica a partidos, gobiernos, candidatos o ciudadanos según sus posturas, valores y creencias en el espectro político. A diferencia de un mapa geográfico, no mide territorio físico, sino tendencias de pensamiento y ejercicio del poder.
En América Latina, los últimos años ha llegado una tendencia de gobiernos de “derecha”, que llegan después del descontento social con gobiernos de centro-izquierda. Esto no significa precisamente un avance, sino un movimiento dentro del espectro de las políticas públicas.
Por ejemplo, con el aumento de la derecha ideológica en gobiernos de Latinoamérica se logró una relación más estrecha con Estados Unidos y una militarización cada vez más presente en aras de promover la seguridad, también se han restringido Derechos Humanos que se habían ganado con gobiernos con tendencias a la izquierda.

¿Cómo se divide América Latina?
El continente americano se pude dividir de diferentes maneras, por ejemplo por regiones geográficas:
- Norteamérica (Estados Unidos, Canadá y México)
- Centroamérica (Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá)
- América del Sur (Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela, Guyana, Surinam)
- El Caribe (Antigua y Barbuda, Bahamas, Barbados, Cuba, Dominica, Granada, Haití, Jamaica, República Dominicana, San Cristóbal y Nieves, San Vicente y las Granadinas, Santa Lucía, y Trinidad y Tobago).
Sin embargo, pese a la cercanía, no todos estos países pertenecen a Latinoamérica. Esta región es histórica y cultural; significa que son territorios que comparten tradiciones, idioma o características sociales comunes, más allá de las fronteras políticas.
Latinoamérica comparte un pasado colonial que derivó en la mezcla de idiomas del latín (como español y portugués) de dictaduras y tradiciones ancestrales, por eso es que muchos de los países tienen deidades, leyendas y hasta comida similar.
América latina contempla solamente a: México, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá, Cuba, República Dominicana, Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú, Uruguay, Venezuela y Puerto Rico (que no es un país, sino un territorio dependiente a Estados Unidos).
¿Quién gobierna Latinoamérica, la izquierda o la derecha?
La importancia de ver a América Latina como un bloque radica, precisamente en estas raíces históricas y culturales, las cuales repercuten en políticas públicas, económicas, medioambientales y de derechos humanos entre las sociedades de la región, incluyendo a las indígenas, y respecto a otros agentes internacionales importantes como Estados Unidos, China y Europa.
Con la llegada de Trump al poder y el impulso de su coalición de internacional del “Escudo de las Américas” para coordinación de inteligencia militar, el freno de inmigración ilegal masiva, y de “seguridad hemisférica” que promueve la influencia estratégica de Estados Unidos en el continente especialmente para el control de recursos, actualmente la tendencia política en Latinoamérica está girando hacia la derecha.

Esto también responde a las promesas de los funcionarios que aseguran que, al alinearse con las políticas más restrictivas podrá reducirse el crimen organizado en todas sus formas, a la par que la corrupción de gobiernos antiguos.
Estos son los países gobernados por funcionaros representantes por la derecha ideológica:
- Costa Rica: Laura Fernández
- El Salvador: Nayib Bukele
- Honduras: Nasry Asfura
- Panamá: José Raúl Mulino
- República Dominicana: Luis Abínader
- Argentina: Javier Milei
- Bolivia: Rodrigo Paz Pereira
- Chile: José Antonio Kast
- Colombia: Alberto de la Espriella
- Ecuador: Daniel Noboa
- Paraguay: Santiago Peña
- Perú: Keiko Fujimori
- Puerto Rico: Donald Trump es el presidente, pero la máxima autoridad en el territorio es la jefa de gobierno Jenniffer González.
Estos son los países gobernados por centro-izquierda:
- México: Claudia Sheinbaum
- Guatemala: Bernárdo Arévalo
- Brasil: Lula Da Silva
- Uruguay: Yamandú Orsi
Excepciones: regímenes autoritarios o en procesos políticos complejos
- Nicaragua: Daniel Ortega y Rosario Murillo; régimen autoritario.
- Venezuela: Delcy Ortega; gobierno interino tras intervención estadounidense.
- Cuba: Miguel Díaz-Canel; partido único y con bloqueos internacionales.
¿Qué similitudes tienen los diferentes gobiernos de Izquierda y Derecha en LATAM?
La nueva ola de derecha en América Latina tienen similitudes tanto en cómo llegaron al poder como en políticas públicas y relaciones internacionales. En el plano económico, estos gobiernos coinciden en un enfoque que prioriza la reducción drástica del gasto público, el desmantelamiento de regulaciones estatales y un impulso en la privatización para atraer capitales, como agua, hidrocarburos, infraestructura, etc.
Respecto a la crisis de seguridad tras el avance de grupos del crimen organizado, estos gobiernos adoptaron un enfoque mucho más punitivista y “de mano dura” con más militarización de las calles, las fronteras y los sistemas penitenciarios, priorizando la fuerza estatal por encima de la prevención social.
En el ámbito geopolítico, se han alineado con las políticas de Estados Unidos, así como un acercamiento sin precedentes con Israel. Este último eje no solo abarca la adquisición de tecnología militar y de ciberseguridad, sino también una fuerte sintonía ideológica y cultural basada en la defensa de “valores occidentales” de como criminalización del aborto, la oposición a matrimonios igualitarios, y una reducción a apoyos para minorías de la diversidad sexual como las personas transgénero, indígenas y migrantes.

¿Qué hay de la centro-izquierda?
Respecto a la centro-izquierda, los mandatarios intentan reivindicar un rol más activo del Estado en la economía, priorizando la inversión en programas sociales, la defensa de los recursos estratégicos y el fortalecimiento de redes de protección para reducir las brechas de desigualdad histórica.
En materia de seguridad y orden público, este bloque rechaza las “medidas de excepción” extremas y la militarización punitivista, apostando formalmente por estrategias de combate a las causas estructurales de la violencia, la reforma institucional y la cooperación regional.
En la práctica, varios de estos gobiernos tienen que lidiar con crisis de seguridad, lo que, irónicamente, los lleva a mantener o desplegar fuerzas militares en tareas de seguridad interior. Ejemplo de esto es México, que ha desplegado más personal militar tras la presión estadounidense para el control de los cárteles.
En el plano geopolítico, promueven el multilateralismo, la integración latinoamericana y las conversaciones entre otros agentes más allá de occidente como las potencias asiáticas como China o del Sudeste asiático. Además de un reconocimiento público al Estado Palestino.