La Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), señaló que 6 de cada 10 trabajadores de la llamada generación Afore, no alcanzarán una pensión.
Explicó que la razón es que en su mayoría los trabajadores están en riesgo de no contar con las semanas cotizadas necesarias para su retiro.
Como comienzo, la ENIF, informó que sólo 42.2 por ciento de la población mayor de 18 años en el país tiene una Afore.

Afores en México
El principal reto para las Afores en México, es que el riesgo está focalizado en la generación Afore, integrada por quienes comenzaron a cotizar ante el IMSS a partir del 1 de julio de 1997 y cuyo retiro depende de una cuenta individual.
Para 2026, la ley establece al menos 875 semanas de cotización para acceder a una pensión por cesantía o vejez bajo este régimen. El requisito aumentará 25 semanas anuales hasta alcanzar mil en 2031.
A esto se suma que México comienza a perder una de las ventajas que tuvo durante décadas: contar con una población en edad de trabajar considerablemente mayor que la de niños y adultos mayores.
Con ello habrá proporcionalmente menos personas en edad laboral y más adultos mayores. Así, mientras México envejece, una parte de quienes hoy trabajan acumulan pocas semanas de cotización y recursos insuficientes para financiar su jubilación.
Retos por enfrentar en el sistema de pensiones
La transformación demográfica ocurre mientras el gobierno destina una cantidad cada vez mayor de recursos a pagar pensiones.
Para 2027, el Proyecto de Presupuesto de Egresos contempla recursos que el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP) calcula en 2.5 billones de pesos, equivalentes a 6.3% del PIB, considerando tanto pensiones contributivas como no contributivas.
Sólo las pensiones contributivas aumentarían 4.7% en términos reales respecto de 2026, principalmente por mayores erogaciones del IMSS y del ISSSTE. Aunque, en medio de presiones fiscales, las Pensiones para el Bienestar tendrían un incremento real de apenas 0.1%.
Esto se ve reflejado directamente en los ingresos de las familias mexicanas. En 2020, 13% de los hogares mexicanos tenía al menos un integrante que recibía dinero de una jubilación o pensión; para 2025, la proporción aumentó a 16.6%.
En otras palabras, aproximadamente uno de cada seis hogares del país recibe ingresos pensionarios.