A solo unas horas de que comenzara el Mundial 2026, la polémica estalló en la sede de Monterrey, luego de que la Selección de Japón tomó la drástica decisión de abandonar su campamento en tierras regiomontanas y trasladarse a Nashville, Tennessee, Estados Unidos.
Japoneses de pisa y corre
Lo anterior después de que el máximo organismo internacional de futbol determinara que el Estadio Universitario -de los Tigres- no contaba con las condiciones óptimas para albergar las sesiones de entrenamiento programadas de cara a la fase de grupos. Los samuráis habían arribado a Nuevo León en medio de altas expectativas, recibidos en el aeropuerto por el gobernador del estado, Samuel García.

Sin embargo, los planes cambiaron abruptamente al reportarse un descontento generalizado con el estado de las canchas asignadas originalmente para su pretemporada, específicamente en el Centro de Entrenamiento Tigres (CET). Ante el temor de sufrir lesiones físicas, la delegación nipona tuvo que improvisar entrenando en los campos de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Nuevo León y, posteriormente, en las instalaciones de El Barrial.
La estocada final al plan original llegó la noche del lunes 8 de junio, cuando el mandamás futbolístico notificó formalmente a la directiva del club Tigres que “El Volcán” no era considerado apto para los entrenamientos premundialistas de las escuadras de Japón y Suecia, mismo que habían agendado utilizar los días 13 y 19 de junio, respectivamente. Carlos Valenzuela, vicepresidente deportivo de la institución felina, declaró ante los medios que la resolución fue una determinación técnica directa del máximo organismo del fútbol y de su proveedor especializado en césped, y no una queja directa de los combinados extranjeros.

Pronto regreso a la Sultana del Norte
Frente a este complejo panorama logístico y buscando la máxima tranquilidad para sus jugadores, los directivos de la federación del sol naciente decidieron trasladar de forma definitiva su concentración a la ciudad de Nashville, Tennessee. Esta retirada prematura empaña el arranque de la fiesta mundialista en el estado de Nuevo León y pone bajo el escrutinio público los estándares de infraestructura exigidos a los clubes locales.

A pesar del trago amargo, la directiva de Tigres externó su total disposición para continuar colaborando de buena manera con las autoridades correspondientes. Asimismo, cabe señalar que la ausencia de los asiáticos en territorio regiomontano será temporal, ya que el calendario del certamen los obligará a regresar el próximo 20 de junio. En esa fecha, los nipones se medirán ante la Selección de Túnez en el Estadio Monterrey, en un vibrante encuentro correspondiente a la segunda jornada del reñido Grupo F, sector que comparten con las selecciones nacionales de Suecia y los Países Bajos.
