El crecimiento acelerado del uso de la motocicleta en México está desencadenando una contingencia sanitaria y de seguridad vial sin precedentes en el país. Datos revelados por Zoé Robledo, titular del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), exponen una realidad alarmante: los servicios de urgencias han registrado 10 millones 317 mil 968 ingresos en lo que va del año, con los traumatismos derivados de percances en dicho medio de transporte posicionándose como la causa principal de atención médica de emergencia.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), los percances viales con estos vehículos incrementaron un 10.7% entre 2024 y 2025, al pasar de 61.9 mil a 68.5 mil eventos. La gravedad de la situación se acentúa con registros de la Secretaría de Salud que señalan que los motociclistas representaron el 17.2% del total de defunciones por siniestros viales a nivel nacional.
Herramienta de trabajo: Repartidores, los más expuestos
El vehículo de dos ruedas se ha transformado en un motor económico indispensable, pero también en una trampa de alto peligro para quienes dependen de él para subsistir. Un análisis de Ahorra Seguros revela un incremento del 20% en las solicitudes de pólizas para motocicleta entre enero y julio de 2026 frente al mismo periodo de 2025. La estadística evidencia la vulnerabilidad del sector laboral: un contundente 80% de los solicitantes utiliza el vehículo como herramienta de trabajo diaria.

Opinión de Ahorro Seguros.
El reto no es dejar de utilizarla, sino generar mejores condiciones para hacerlo de manera responsable y segura”.
La urgencia de implementar medidas de prevención críticas es ineludible. Datos del Secretariado Técnico del Consejo Nacional para la Prevención de Accidentes (STCONAPRA) indican que el uso de casco certificado es vital, ya que reduce hasta un 72% la gravedad de traumatismos craneales y disminuye en un 39% la probabilidad de fatalidad en colisiones.

Blindaje financiero ante alza de percances viales
Frente al desbordamiento de las salas de urgencias y el constante peligro en las vías públicas, la cultura de la prevención requiere ir más allá de la conducción responsable. Contar con esquemas de protección y respaldo financiero resulta crucial para evitar devastaciones patrimoniales ante accidentes de gran magnitud.

Mauricio Vázquez, representante de Ahorra Seguros, advierte que el desafío exige soluciones integrales inmediatas. La alta incidencia de colisiones no solo pone en riesgo la vida de los conductores, sino también la de peatones y otros usuarios de la vía. Por ello, se enfatiza la urgencia de contar con coberturas de responsabilidad civil y gastos médicos adaptadas al uso real del vehículo, además de una concientización acelerada antes de que las cifras de lesionados sigan rebasando las capacidades institucionales.
Ante la situación, se exhorta a la población a utilizar equipo de protección certificado, respetar las normas de tránsito, conducir de manera responsable y conocer las alternativas de protección disponibles encaminadas a favorecer una movilidad en motocicleta cada vez más segura, informada y responsable.

