La agencia calificadora Standard & Poor’s (S&P) anunció este jueves la puesta en revisión especial con implicaciones negativas de la nota crediticia ‘mxA’ del estado de Sinaloa. Esta decisión surge en un clima de alta volatilidad política y financiera, derivado de los recientes señalamientos del Departamento de Justicia de Estados Unidos que vinculan al gobernador Rubén Rocha Moya con estructuras del crimen organizado.
Riesgos financieros y restricciones de liquidez
En su informe técnico, S&P advirtió que el entorno financiero de la entidad federativa se ha tornado crítico tras los anuncios de un tribunal estadounidense el pasado 29 de abril. La firma anticipa un escenario de incertidumbre que podría derivar en restricciones severas para el acceso a crédito con la banca comercial, lo que comprometería directamente la liquidez estatal en el corto plazo.
La calificadora enfatizó que, si bien aún es prematuro dimensionar el impacto total en el desempeño presupuestal, la gobernabilidad financiera de Sinaloa está bajo presión. “El desenlace de la revisión dependerá de cómo evolucionen los hechos y de la información adicional que se incorpore en los próximos meses”, señaló el organismo.
Un historial de debilidad estructural
La medida no es aislada, pues Sinaloa ya arrastraba una perspectiva negativa antes de este escándalo. S&P recordó que el estado presenta fallas estructurales recurrentes, tales como:
- Dependencia constante de la deuda de corto plazo.
- Deterioro progresivo en los indicadores fiscales.
- Fragilidad en su posición de liquidez general.
El nuevo ingrediente, aportado por la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, agrava la percepción de riesgo de los inversionistas. La incertidumbre sobre el futuro administrativo de la entidad podría cerrar las puertas a fuentes de financiamiento clave, dejando al estado en una posición de vulnerabilidad financiera sin precedentes bajo la actual administración.
