Un tiroteo masivo en Bondi Beach, Sídney, Australia, durante una celebración de Jánuca, ha dejado al menos 16 personas muertas y más de 40 heridas, en lo que las autoridades describen como un ataque terrorista dirigido a la comunidad judía.
El ataque ocurrió el domingo 14 de diciembre en un evento llamado “Chanukah by the Sea”, al que asistían alrededor de mil personas en la playa y áreas cercanas. La policía de Nueva Gales del Sur confirmó que 14 de las víctimas fallecieron en el lugar y dos más murieron posteriormente en hospitales mientras recibían atención médica.
¿Quiénes fueron los autores?
Las autoridades indicaron que los presuntos atacantes eran un padre y su hijo: identificados como Sajid Akran y su hijo Naveed Akram, originarios de Bonnyrigg (un suburbio de Sídney), según informaron fuentes de seguridad a la cadena pública ABC.
Sajid contaba con licencia de armas desde hacía una década y tenía al menos seis armas registradas.
Las autoridades declararon formalmente el suceso como “incidente terrorista” el domingo, lo que permitió activar poderes especiales para garantizar que no existía “ninguna amenaza adicional para la comunidad”.

El caso está en manos del Equipo Conjunto de Lucha contra el Terrorismo, que analiza las armas incautadas y solicita la colaboración ciudadana.
La cadena ABC informó además de que la agencia de inteligencia australiana (ASIO) investigó hace seis años al hijo por presuntos vínculos con una célula del grupo yihadista Estado Islámico (EI) en Sídney. Mientras tanto, el padre había llegado a la ciudad en 1998 con una visa de estudiante.
El primer ministro australiano, Anthony Albanese, afirmó que el atentado “ha golpeado el corazón de nuestra nación” y lo calificó de “acto de terrorismo y antisemitismo”. Tras convocar de urgencia al Comité Nacional de Seguridad, prometió emplear “todos los recursos necesarios” para garantizar la seguridad de la comunidad judía.
El Consejo Nacional de Imanes de Australia (ANIC, por sus siglas en inglés) y la comunidad musulmana australiana condenaron “de forma inequívoca” el suceso y dijeron que “estos actos de violencia no tienen cabida en el país”.

También supone el primer ataque mortal contra la comunidad judía en el país, en un contexto de aumento de incidentes antisemitas, según han denunciado organizaciones judías del país desde el ataque de Hamás a Israel hace dos años, y de llamamientos a la cohesión social frente al extremismo.
Un ataque a la comunidad judía
Tras la Segunda Guerra Mundial, Australia se convirtió en uno de los principales destinos de los supervivientes del Holocausto, al acoger, en términos per cápita, al segundo mayor número de refugiados judíos después del recién creado Estado de Israel.
Según estimaciones de historiadores, al menos 27.000 supervivientes llegaron al país hasta 1961.
Bondi es precisamente uno de los barrios de toda Australia donde se concentra una de las mayores comunidades judías del país -que representa el 0,4% de la población australiana- con una fuerte presencia de sinagogas, escuelas, comercios y organizaciones comunitarias.
