En el segundo día de la Asamblea General de las Naciones Unidas, mandatarios de diferentes países se reunieron a discutir los problemas de seguridad y crisis humanitarias alrededor del mundo. Uno de los temas que más denunciaron los representantes de diferentes Estados fue la Guerra entre Irán y Estados Unidos y el genocidio en Palestina.
Irán acusa a Estados Unidos de terrorismo

En su discurso frente a la Asamblea General de las Naciones Unidas, el presidente de Irán, Masud Pezeshkian, acusó este miércoles a Estados Unidos y a Israel de actos terroristas contra su país. El único representante de la delegación estadounidense abandonó la sala durante la alocución.
“Ayer, Trump afirmó que somos terroristas. No somos terroristas; somos víctimas del terrorismo”, afirmó Pezeshkian, mientras recordó que fue una escalada militar entre Estados Unidos e Israel en la que asesinaron al líder supremo de Irán Ali Jamenei. Además, recordó el bombardeo estadounidense a una escuela en la ciudad de Minab, causando la muerte de alrededor 170 personas, en su mayoría niñas de entre 7 y 12 años.

Además, recalcó que no busca usar armas nucleares y que Irán es libre de usar la energía nuclear, lo que no representa una amenaza. Finalmente afirmó que el gobierno iraní no permitirá que nadie use el Estrecho de Ormuz para amenazar a su país.
Mandatarios de denuncian a Israel ante la ONU

Por otro lado, diferentes mandatarios de distintos estados hicieron públicas sus denuncias contra Israel por el genocidio que sucede en la franja de Gaza. El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó que “generaciones de palestinos cargarán con el dolor y el trauma provocado por los ataques en Gaza”, especialmente mujeres y niños. Además, criticó la expansión de los asentamientos israelíes en Cisjordania.
Por otra parte, el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdoğan, acusó a Israel de ejercer “terrorismo de Estado” en Gaza y habló de una “mentalidad genocida”. Durante su discurso, sostuvo que las muertes de civiles palestinos ya no podían considerarse una consecuencia colateral de las operaciones militares y pidió aumentar la presión internacional sobre Israel.
Asimismo, el emir de Qatar, Tamim bin Hamad Al Thani, fue explícito al calificar lo ocurrido en Gaza como “genocidio en el pleno sentido de la palabra”. También acusó a Israel de agresión contra Gaza, Cisjordania, Líbano y Siria, y cuestionó los llamados al desplazamiento de palestinos fuera de Gaza.


Otro de los mandatarios en Medio Oriente, el rey de Jordania, Abdalá II, centró su intervención en la transformación de las condiciones en Gaza y Cisjordania. Denunció la expansión de asentamientos, la apropiación de tierras, la violencia de colonos y el desplazamiento forzado de palestinos. Según el monarca, en Gaza la realidad está siendo modificada mediante la destrucción, mientras que en Cisjordania ocurre mediante una anexión de facto.
El primer ministro británico, Andy Burnham, afirmó que el ataque de Hamas del 7 de octubre no justificaba las acciones del gobierno israelí en Gaza y Cisjordania, mientras que el presidente francés, Emmanuel Macron, cuestionó la respuesta internacional ante el sufrimiento en Gaza y criticó la violencia de colonos en Cisjordania.

Hasta el momento, también el secretario general de la ONU, António Guterres, denunció la escala de muertes y destrucción en Gaza y recordó que la Corte Internacional de Justicia dictó medidas provisionales jurídicamente vinculantes en el caso relacionado con la Convención sobre Genocidio.
