La pandemia de COVID-19 dejó múltiples lecciones en materia de salud pública, prevención y confianza en la ciencia. Sin embargo, el resurgimiento de enfermedades prevenibles como el sarampión evidencia que parte de esas enseñanzas no se han consolidado. Este medio tuvo la oportunidad de acudir al centro de Centro de Salud Doctor Manuel Gutierrez Zavala ubicada en Laguna de Términos 492 Anáhuac, Miguel Hidalgo, 11320, CDMX para aplicar la vacuna del sarampión y queremos compartir como fue el servicio a los ciudadanos capitalinos.
Experiencia con la vacuna
El reportero del portal Cachoperiodista acudió a su centro de salud más cercano, el Centro de Salud T-III Dr. Manuel Gutiérrez Zavala, ubicado en la colonia Anáhuac, alcaldía Miguel Hidalgo, a las 7:50 de la mañana. A esa hora ya se encontraba formada una fila de aproximadamente 15 personas, lo que evidenciaba el interés de la población por recibir la vacuna contra el sarampión. Al ingresar, un elemento de seguridad de la unidad indicó de manera ordenada que era necesario anotarse en una lista de registro y portar cubrebocas. A quienes no contaban con uno, el personal les proporcionaba protección sanitaria. Además, el centro había dispuesto sillas adicionales para que los asistentes pudieran esperar sentados mientras avanzaba el proceso.
Alrededor de las 8:50 horas comenzó formalmente la jornada de vacunación. Una doctora salió a dirigirse al grupo para explicar los posibles efectos secundarios y los protocolos a seguir en caso de presentar alguna reacción. Señaló que los síntomas más comunes tras la aplicación de la vacuna triple viral (SRP) pueden incluir fiebre leve, malestar general similar a gripe o la aparición de pequeñas ronchas, los cuales suelen ser temporales. Recomendó mantenerse en observación y acudir al médico si los síntomas se intensificaban o aparecía alguna reacción distinta. También solicitó a los asistentes tener a la mano su cartilla de vacunación; en caso de no contar con ella, bastaba presentar una identificación oficial como el INE. Asimismo, reiteró que cualquier duda podía ser consultada directamente con el personal de salud presente.

Conforme avanzaba la fila, cada persona era atendida de manera individual para registrar datos como edad y domicilio. En el caso de mujeres en edad fértil, se realizaban preguntas específicas relacionadas con un posible embarazo, como parte del protocolo médico. Posteriormente, la enfermera preparó la dosis utilizando guantes, una hielera donde se conservaban los frascos y el equipo adecuado para el manejo de residuos biológicos. La vacuna triple viral (SRP), en una dosis de 0.5 mililitros, fue aplicada mediante un pinchazo leve y poco profundo. La sensación fue ligeramente ardorosa por unos segundos, pero tolerable. Más allá de la molestia momentánea, prevalece la convicción de que se trata de una medida preventiva fundamental para la protección de la salud individual y colectiva.

Que cantidad de dosis están llegando a los centros
Aproveché la visita para entrevistar al administrador del centro de salud y plantearle algunas de las dudas que actualmente circulan entre la población capitalina. Una de las principales preguntas fue cuántas dosis diarias de la vacuna contra el sarampión están recibiendo en esta unidad. El administrador explicó que, afortunadamente, se ha observado una mayor conciencia ciudadana respecto a la importancia de la inmunización, lo que ha incrementado la demanda ciudadana.
Detalló que el centro no maneja un stock fijo de vacunas, ya que el suministro depende de la distribución regional establecida por las autoridades sanitarias. Las dosis se envían diariamente y la cantidad varía en función de la demanda y la disponibilidad. Señaló que ha habido jornadas en las que han recibido entre 500 y 1,000 vacunas, las cuales se aplican conforme a la afluencia de personas. En promedio, estiman que cerca de mil personas pueden ser vacunadas al día en este punto, considerando que se aplica una sola dosis por individuo, lo que refleja la capacidad operativa y la respuesta activa de la comunidad ante la campaña de prevención.

Respuesta a dudas de los capitalinos
Una de las dudas más frecuentes entre la población es por qué en varios centros de salud la vacunación no inicia exactamente a las 8:00 de la mañana, aunque el horario de atención general comience a esa hora. La razón, según explican las autoridades sanitarias, obedece a un procedimiento técnico indispensable para garantizar la seguridad y eficacia del biológico.
Antes de aplicar la vacuna, el personal de enfermería debe realizar el proceso de preparación, que incluye sacar las dosis de la red de frío y permitir que alcancen la temperatura adecuada para su correcta administración. Las vacunas deben conservarse bajo estrictos controles de refrigeración y no pueden aplicarse inmediatamente al ser retiradas del almacenamiento. Asimismo, al finalizar la jornada, es necesario seguir un protocolo para el manejo de residuos biológicos, que implica la clasificación y desecho adecuado de frascos, agujas y contenedores especiales, además de reintegrar las dosis restantes a la red de frío bajo condiciones controladas.

Opinión de la población
Las opiniones entre la población se encuentran divididas respecto a la organización de la jornada de vacunación. Durante la visita al centro de salud, varios ciudadanos expresaron que iniciar la aplicación de la vacuna más temprano —por ejemplo, a las 8:00 en punto— facilitaría que muchas personas puedan acudir antes de comenzar su jornada laboral y así no afectar sus horarios de trabajo. También hubo quienes señalaron la importancia de que la ciudadanía tome conciencia y participe activamente en la campaña, recordando lo ocurrido durante la pandemia de COVID-19 y la relevancia de actuar con prevención. Incluso se observó el caso de un padre de familia que acudió con las cartillas de vacunación de sus hijos para verificar si correspondía aplicarles algún refuerzo, lo que refleja mayor interés en mantener completos los esquemas.
Especialistas y personal sanitario coinciden en que factores como la desinformación, el escepticismo hacia las vacunas y las interrupciones en los servicios médicos durante la pandemia influyeron en la disminución de coberturas en años recientes. No obstante, también se destaca que alrededor del 93% de la población mexicana recibió la vacuna contra el COVID-19, lo que demuestra la capacidad de respuesta cuando existe participación social.

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