Las brigadas civiles y los propios habitantes de las localidades afectadas en Venezuela concentran sus esfuerzos en la remoción de estructuras colapsadas a fin de encontrar a sobrevivientes, tras el impacto de dos terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 que sacudieron la región norte del país el pasado miércoles con menos de un minuto de diferencia.
El saldo oficial más reciente, actualizado por las autoridades legislativas, confirma al menos 188 personas fallecidas y mil 520 heridos a escala nacional.
Los movimientos telúricos provocaron la destrucción total de múltiples edificaciones residenciales, mientras que decenas de inmuebles presentan fracturas graves en sus cimientos.
La contingencia desbordó las capacidades operativas de los servicios de emergencia locales, lo que generó escenas de saturación en los centros de salud públicos.
Delcy Rodríguez recorre zonas dañadas
La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, realizó un recorrido de supervisión en las zonas afectadas e implementó la declaratoria formal de “zona de desastre” para agilizar el flujo de recursos federales.
En el ámbito organizativo, las plataformas digitales registran una saturación de solicitudes de información sobre personas desaparecidas.
La administración de los hospitales públicos recurre a la colocación de listados físicos en sus accesos para facilitar la identificación de los pacientes ingresados de urgencia. Las condiciones de vulnerabilidad en la zona impactaron también a la población infantil:
- Varios menores de edad permanecen bajo resguardo hospitalario tras su extracción de las estructuras caídas.
- Algunos de estos niños portan cintas de identificación en sus muñecas con sus nombres escritos con marcador.
- Las autoridades médicas reportan que estos menores desconocen sus apellidos o las identidades de sus padres.
A la par de la crisis humanitaria en el sector costero, se constataron los primeros incidentes de saqueos en establecimientos comerciales de la entidad golpeada.
La Guaira: El epicentro de los daños materiales
La población costera de La Guaira, vecina de la capital caraqueña, se consolidó como la región con mayores niveles de afectación material y habitacional.

El balance del jefe del Parlamento, Jorge Rodríguez, sitúa a esta demarcación en una situación crítica debido a la inhabilitación del Aeropuerto Internacional Simón Bolívar, el nodo aéreo más importante del país, el cual suspendió sus operaciones normales a causa de los daños estructurales en sus pistas y terminales.

Terremotos dejan a Venezuela en estado de emergencia; éste es el número de víctimas
Más temprano, Rodríguez informó esta mañana que el número de fallecidos subió drásticamente de 32 a 164, mientras que la cifra de personas heridas ascendió de 700 a 971 en las últimas horas.
“Al momento, la cifra que tenemos ya registrada es 164 fallecidos, 971 heridos, con 30 réplicas que se han producido desde los dos eventos principales consecutivos que tuvimos a las seis de la tarde (del miércoles)”, afirmó en un contacto telefónico con el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV).
La mandataria señaló que el estado de La Guaira, ubicado al norte de Caracas, fue declarado como una zona de desastre, debido a la magnitud de los daños registrados tras los sismos.
Como parte de las acciones de respuesta, el Gobierno venezolano anunció la declaratoria de estado de emergencia, además de la activación de toda la red de salud pública y privada para atender a las personas lesionadas y reforzar los servicios médicos en las zonas más afectadas.
“Estamos en este momento declarando el estado de emergencia, tal como lo contempla nuestra Constitución”, indicó la mandataria.
Mientras continúan las labores de rescate, la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas informó que ya coordina el despliegue de equipos internacionales especializados en búsqueda y rescate urbano.

El coordinador humanitario de la ONU, Tom Fletcher, explicó que también fue enviado un equipo de respuesta rápida para fortalecer las operaciones sobre el terreno y evaluar de manera urgente las necesidades de la población afectada.
A través de un comunicado, Fletcher señaló que los próximos días requerirán un esfuerzo internacional coordinado para respaldar la respuesta del Gobierno venezolano y asistir a las comunidades afectadas por la catástrofe.
México enviará personal especializado en rescate y sanidad; Estados Unidos se suma
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, confirmó que la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) ya entró en comunicación con Venezuela para mostrar su total solidaridad y preparar el apoyo necesario, el cual consistirá en primera instancia en el envío de personal especializado en rescate y sanidad.
“Nuestra solidaridad con el pueblo de Venezuela. La Secretaría de Relaciones Exteriores ha entrado en contacto con el gobierno del hermano país y ya he instruido la preparación de la ayuda necesaria. Por ahora nos han solicitado apoyo con personal especializado en rescate y de sanidad. México siempre es y será solidario”, puntualizó la mandataria.
Por su parte, la Secretaría de Relaciones Exteriores lamentó profundamente las afectaciones ocasionadas por los terremotos y confirmó que, hasta el momento, no existen reportes de ciudadanos mexicanos afectados.
La dependencia agregó que la Embajada de México en Venezuela permanece atenta a la evolución de la emergencia y recordó que los connacionales pueden comunicarse con la representación diplomática en caso de requerir asistencia o protección consular.
A la respuesta internacional también se sumó el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien aseguró que su administración está preparada para brindar ayuda al pueblo venezolano.
“Los dos grandes terremotos que acaban de golpear al noble pueblo de Venezuela son de una magnitud enorme y han dejado un número devastador de fallecidos. ¡Estados Unidos está listo, dispuesto y capacitado para ayudar!”, publicó en la red social Truth.
El mandatario estadounidense añadió que ya instruyó a todas las agencias de su gobierno para prepararse y responder con rapidez, al advertir que los primeros reportes sobre la magnitud del desastre “no son buenos”.
