Rusia y Ucrania acordaron una nueva tregua temporal en los alrededores de la central nuclear de Zaporiyia, ocupada por tropas rusas, con el objetivo de llevar a cabo reparaciones en la infraestructura eléctrica y prevenir un posible accidente nuclear.
El alto el fuego entró en vigor este jueves 15 de octubre de 2026 y fue negociado con la mediación del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), informó la agencia EFE. Se trata de la octava tregua temporal y localizada impulsada por el organismo para reducir los riesgos que enfrenta la instalación en medio de la guerra.
La reparación es importante para la seguridad de la instalación, pues, aunque la central ya no produce electricidad, necesita suministro externo para mantener refrigerado el combustible nuclear. Los daños en la infraestructura eléctrica y las interrupciones del suministro representan un riesgo para sus sistemas de seguridad que, de fallar, provocaría una catástrofe.

La ONU y Rusia han advertido sobre el riesgo de un accidente nuclear en Zaporiyia
El peligro de un incidente nuclear en Zaporiyia ha sido advertido en reiteradas ocasiones por el OIEA, así como por las autoridades rusas, que han acusado a Ucrania de realizar ataques contra la instalación y sus alrededores.

En abril de 2024, el director general del OIEA, Rafael Grossi, condenó los ataques con drones contra la central y advirtió que incrementaban significativamente el riesgo de un accidente nuclear grave. El organismo confirmó entonces impactos directos contra las estructuras de contención de uno de los seis reactores, aunque aclaró que no se había comprometido la seguridad nuclear en ese momento.
Durante una sesión del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas celebrada el 15 de abril de ese año, Grossi alertó que el riesgo de un accidente se encontraba peligrosamente cerca, debido al impacto de la guerra.

Rusia, por su parte, ha responsabilizado a las fuerzas ucranianas de ataques contra la instalación. En aquella ocasión, su representante ante la ONU denunció presuntos ataques deliberados de las Fuerzas Armadas de Ucrania, mientras que Moscú sostuvo que las acciones militares de Kiev ponían en peligro la seguridad de la central.
La central nuclear de Zaporiyia, la mayor de Europa, quedó bajo control de las fuerzas rusas en marzo de 2022, poco después del inicio de la invasión a Ucrania.

Ataques a metros de instalaciones y reactores nucleares de Zaporiyia
En los últimos años se han registrado ataques con drones y explosiones en sus inmediaciones, incluidos incidentes que afectaron zonas próximas a infraestructura esencial para la seguridad nuclear.

El 7 de abril de 2024, el OIEA confirmó que tres drones impactaron directamente contra estructuras de contención de un reactor de la planta, incluida la cúpula de la unidad 6. Meses después, el 17 de agosto de 2024, Naciones Unidas informó de la detonación de un explosivo transportado por un dron en una carretera cercana al perímetro de la central.
El lugar del impacto estaba a unos 100 metros de la línea eléctrica de Dniprovska, entonces una de las conexiones que suministraban energía a la instalación, y próximo a los estanques de refrigeración.
Más recientemente, el 28 de agosto de 2026, el OIEA informó de tres ataques con drones ocurridos durante esa semana en el emplazamiento de la planta, que dejaron dos empleados heridos, sin que se registraran fugas radiactivas.
