El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este viernes una orden ejecutiva que establece un arancel adicional del 25% sobre productos de países que compren, importen o adquieran bienes o servicios de Irán, al considerar que las acciones de Teherán representan una amenaza para la seguridad nacional.
La orden, difundida por la Casa Blanca, recuerda que la emergencia nacional relacionada con Irán fue declarada por primera vez en 1995 y ampliada en varias ocasiones, incluyendo sanciones a sectores energéticos, petroquímicos y de derechos humanos.
La nueva sanción para los países que se relacionen comercialmente con Teherán, es según la Administración de Trump, “consecuencia” de que la política iraní sigue representando un riesgo que requiere medidas adicionales.
El secretario de Comercio identificará a los países que realicen transacciones con Irán, y el secretario de Estado, en consulta con otros funcionarios, determinará la extensión del arancel.

Trump podrá modificar la orden ante represalias de otros países o si Irán o los afectados adoptan medidas alineadas con la política estadounidense.

Reunión
Previo a la firma de esta orden ejecutiva, Irán calificó como “un buen comienzo” las negociaciones nucleares indirectas que mantuvieron este viernes con Estados Unidos en Omán y afirmó que acordaron continuar negociando, aunque no estableció una fecha.
“Es un buen comienzo”, dijo el ministro de Exteriores de Irán, Abás Araqchí, a la televisión estatal de su país tras las negociaciones de hoy, que aseguró que se han centrado en la cuestión nuclear y no han tocado el programa de misiles iraní.
Araqchí afirmó que ha mantenido “largas e intensas” conversaciones con el enviado especial de la Casa Blanca, Steve Witkoff, y Jared Kushner, yerno del presidente estadounidense Donald Trump, mediante el intercambio de mensajes a través del ministro de Exteriores omaní, Badr bin Hamad al Busaidi, mediador de las negociaciones en Mascate.

El diplomático iraní explicó que han acordado continuar las negociaciones, pero cómo y cuándo se llevará a cabo este proceso requiere consultas con Teherán y Washington. Araqchí dijo que tras “ocho turbulentos meses” y la guerra de los doce días con Israel existe una gran “desconfianza que es un obstáculo en las negociaciones”.
A pesar de ello, mantuvo que “si Estados Unidos continua con este enfoque podemos llegar a la formación de un marco de negociaciones en las próximas conversaciones”. Sin embargo, estableció como “condición para cualquier diálogo es abstenerse de amenazas y presiones”.
Estas negociaciones se celebran bajo las amenazas del presidente estadounidense Trump de intervenir militarmente en Irán, para lo que ha desplegado el portaaviones USS Abraham Lincoln y su grupo de combate -formado por tres destructores lanzamisiles- cerca de aguas iraníes en el golfo Pérsico.
Con información de EFE.
DG

