El sacerdote salvadoreño Vidal Rivas se convirtió en una figura clave para decenas de familias migrantes en Hyattsville, Maryland, al aceptar la tutela legal de reserva de 26 niños nacidos en Estados Unidos debido al temor de padres de origen hispano a posibles redadas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y a una eventual separación familiar.
Rivas dirige desde hace 20 años la iglesia episcopal de San Mateo, donde acompaña a comunidades migrantes que, en los últimos meses, redujeron su presencia en actividades religiosas y cotidianas por miedo a operativos migratorios.
La tutela otorgada al sacerdote solo se activaría en caso de una separación forzada y tendría una vigencia legal de seis meses.
Miedo de hispanos a redadas de ICE
Una madre de un niño de nueve años, que pidió no ser identificada, explicó a CNN que la medida se tomó ante la posibilidad de una deportación. La mujer, originaria de El Salvador y residente en Estados Unidos desde hace 20 años, señaló que el proceso resultó difícil..
La mujer afirmó que el temor modificó su rutina diaria, ya que dejó de trabajar y evitó acudir a la escuela del menor.
Al ser consultada sobre un eventual retorno a su país de origen, respondió que lo considera una opción, al señalar que en Estados Unidos “ya no es vida” la que llevan.


El papel de Vidal Rivas y la parroquia con migrantes
Vidal Rivas explicó al mismo medio que asumir la tutela implica una responsabilidad considerable y pidió “a Dios fidelidad y honestidad” para cumplir con el compromiso y “no fallarle a ningún niño ni a ningún padre de familia”.
De activarse la custodia, el sacerdote podría cuidar a los menores, trasladarlos al país que indiquen sus padres o ampliar la medida, según las decisiones legales correspondientes.
Rivas indicó que muchas familias dejaron de acudir a la iglesia por miedo a operativos migratorios.
El párroco recordó que años atrás, 220 venezolanos permanecieron en el lugar mientras resolvían su situación legal.
Rivas subrayó que también es inmigrante y que esa experiencia influye en su mirada sobre las redadas migratorias, al compartir una reflexión personal sobre el papel del amor y la solidaridad en la comunidad.
De acuerdo al portal Religión Digital, el padre Vidal Rivas es además un profundo devoto de San Óscar Arnulfo Romero, arzobispo de San Salvador y mártir de la Iglesia Católica. San Óscar Romero fue asesinado el 24 de marzo de 1980 mientras celebraba Misa, tras denunciar con valentía la represión, la injusticia social y la violencia contra los pobres en El Salvador.

Canonizado por el Papa Francisco en 2018, San Óscar Romero es hoy un símbolo universal de la defensa de los derechos humanos, de la opción preferencial por los pobres y de una Iglesia que no guarda silencio ante el sufrimiento.
Según datos del centro de investigación Pew, más de seis millones de hogares se encuentran bajo “condiciones migratorias mixtas”, cifra que representa aproximadamente el 5% del total nacional. La incertidumbre se agudiza para 5.9 millones de menores de edad, quienes tienen al menos un progenitor sin documentos legales, de acuerdo con registros del CICW.
Este panorama incluye a más de 500 mil beneficiarios de programas como la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA) y el Estatus de Protección Temporal (TPS). Analistas como Vidal Rivas y otros especialistas en la materia observan cómo estos mecanismos de protección, surgidos en administraciones anteriores, sufren un proceso de debilitamiento o intentos de revocación por parte del gobierno actual.
Expulsiones y saturación en centros de detención
El endurecimiento de la política migratoria se refleja en las estadísticas del Departamento de Seguridad Nacional (DHS). Entre enero y septiembre del año en curso, las autoridades ejecutaron la deportación de más de 400 mil personas. Esta dinámica de expulsión coincide con una saturación histórica en las instalaciones carcelarias del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Para el 16 de noviembre, los datos oficiales del ICE confirmaron que 65 mil 135 personas permanecían en centros de detención en todo el país. Esta cifra constituye el volumen de custodia más alto reportado por la agencia desde su fundación en el año 2003. El incremento en la vigilancia sobre comunidades donde reside población vinculada a perfiles como el de Vidal Rivas subraya la magnitud de la actual crisis operativa.
RB
