La justicia federal ha dado un golpe contundente a las estructuras que presuntamente vinculan la política local con el crimen organizado en Jalisco. Este miércoles, un juez federal dictó la vinculación a proceso contra Diego Rivera Navarro, expresidente municipal de Tequila, al ser identificado como el presunto líder de una célula criminal operada por el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Vinculan a proceso a Diego N por secuestro
La resolución, emitida por Mario Elizondo Martínez, juez de control del Centro de Justicia Penal Federal en Almoloya de Juárez, Estado de México, detalla acusaciones alarmantes. A Rivera Navarro se le atribuye la dirección de una organización dedicada a extorsionar y secuestrar a empresarios, políticos y comerciantes dentro del municipio que alguna vez gobernó.

El magistrado procesó al exfuncionario por delincuencia organizada con el propósito de cometer secuestro y por la privación ilegal de la libertad en su modalidad de secuestro. Un agravante crucial en este caso es su anterior carácter de servidor público, lo que, según las leyes mexicanas, eleva considerablemente la severidad de las penas buscadas por la fiscalía.
¿Cuál será la sentencia de Diego ‘N’?
¿Qué futuro le espera al exalcalde de la cuna del tequila? El escenario es sombrío. Durante la audiencia, el juzgador advirtió que, debido a sus funciones de dirección y administración dentro de la célula criminal, Rivera Navarro podría enfrentar una sentencia condenatoria que oscila entre los 70 y los 130 años de prisión.
Pero el exedil no operaba solo. Junto a él, fueron vinculados a proceso dos de sus colaboradores más cercanos durante su administración: Juan Manuel Pérez Sosa, quien fungía como director de Seguridad Pública, y Juan Gabriel Toribio Villarreal, exdirector de Catastro y Predial. A ambos se les imputan los mismos delitos, enfrentando penas que van de los 60 a los 110 años de cárcel.

Prisión preventiva y seguridad nacional
Dada la peligrosidad del grupo y la gravedad de los delitos, el juez ratificó la prisión preventiva oficiosa para los tres implicados. En un movimiento estratégico de seguridad, los detenidos han sido distribuidos en centros penitenciarios de máxima seguridad:

- Diego Rivera Navarro: Permanecerá recluido en el Penal del Altiplano, en el Estado de México.
- Pérez Sosa y Toribio Villarreal: Fueron trasladados al Penal Federal de Cintalapa, Chiapas.
Cabe destacar que Rivera Navarro no estuvo presente físicamente en la sala de justicia; su comparecencia se realizó mediante videoconferencia desde el interior del Altiplano, evidenciando los estrictos protocolos de seguridad que rodean este caso.Este proceso marca un hito en la lucha contra la infiltración del CJNG en las instituciones gubernamentales de Jalisco. La caída de la cúpula municipal de Tequila envía un mensaje claro sobre la vigilancia a las autoridades locales, mientras la comunidad espera que estas acciones logren pacificar una región asolada por la extorsión sistemática.
