Igual de estrepitosa a su caída como Fiscal del estado fue el derrumbe de sus aspiraciones para ser candidato a la Presidencia Municipal de Chihuahua. Y es que a estas alturas es inevitable entrelazar el tema de la seguridad nacional, el combate al narcotráfico y la lucha política-electoral de cara a las elecciones de 2027.
César Jáuregui Moreno hizo un manejo desastroso, torpe, mentiroso y errático del escándalo por la presencia de agentes de la Agencia Central de Inteligencia, CIA, en un operativo antidrogas en la Sierra Tarahumara. Quedó como un funcionario que no respeta la ley y oculta la verdad. Es decir, quedó como alguien que no es confiable, y así, su posible candidatura se hizo añicos.

Al mismo tiempo, crece la figura de Santiago de la Peña Grajeda, el actual secretario general de gobierno. Más allá de la coyuntura, su figura se posiciona y consolida como una de las cartas más competitivas rumbo a 2027. El fin de semana estuvo en el juego inaugural de la Liga Mexicana de Beisbol con los Dorados de Chihuahua y no pasó desapercibido. Se escucharon porras y hubo quienes portaban casacas con su nombre y el número 27.
En la Ciudad de México, el escándalo por la participación de los agentes de la CIA en un operativo en la Sierra Tarahumara está siendo aprovechado para el golpeteo político que arranca la campaña por la gubernatura de Chihuahua en 2027.
Los obuses contra la gobernadora Maru Campos se disparan sincronizadamente desde Palacio Nacional y el Senado de la República. Todos los días se ha abordado el tema en la conferencia mañanera de la presidenta Sheinbaum. En el Senado la “invitaron” a informar, lo que ella declinó y avivó la ofensiva.
Nadie está hablando de que murieron dos policías estatales mexicanos, además de los dos norteamericanos. Nadie pone atención a que descubrieron el laboratorio de drogas más grande que se recuerde en la Sierra Tarahumara. Por cierto, llama la atención que no hubiera un solo detenido.
Pocos han mencionado que en ese operativo participaron soldados del Ejército Mexicano. La Secretaría de la Defensa Nacional solo dijo que no sabía de la presencia de los agentes de la CIA, porque estaban encapuchados y con chalecos tácticos. Extraña, porque el Ejército Mexicano nunca deja en manos de alguien más un operativo antidrogas sin saber y cuidar escrupulosamente todos los detalles. ¿Acaso dos agentes norteamericanos lograron ingresar hasta lo más profundo de la Sierra Tarahumara sin que la Inteligencia Militar se diera cuenta? ¿Nadie sabía de la relación y cooperación de la fiscalía chihuahuense con agentes extranjeros?

