El tenista español Carlos Alcaraz devino una vez más héroe épico, esta vez frente al alemán Alexander Zverev, en un encuentro que casi alcanzó las 5 horas y 30 minutos de duración, cuyo desarrollo y desenlace situará a la postre este match de semifinales en el Australian Open como uno de los más memorables de la historia.
Los cuatro games iniciales fueron pinceladas del rumbo de la historia. Alcaraz estaba jugando afuera, ejecutando medianamente errático y muy veloz, pero siempre con los destellos dignos del número 1 del mundo. Pese a ello, o quizá por eso mismo, Zverev supo responder inteligentemente a los embates del español, sabiendo leer sus intenciones y sobreponiéndose, aunque sin el éxito deseado.
Fue el segundo episodio una muestra del mejor tenis del español y del alemán. Fue Alcaraz el que se llevó el round ganando el tie break, pero Zverev dejó claro que no sólo no quería perder, sino que llevaría al murciano al límite de sus capacidades, asimismo de las propias. Por eso, cuando Carlos tenía en su posibilidad de llegar invicto a la final, Sascha emergió y lo sometió.
Sin embargo, hizo falta más pericia y alguna otra proeza para doblegar al que busca ser el tenista más joven en la era abierta en conseguir los cuatro títulos de Grand Slam. Por los calambre y el desgaste, que provocaron además el disgusto de Zverev, Alcaraz entregó los dos sets restantes, no sin buscar ganarlos, pues se alargó hasta las últimas consecuencias. Cada game conseguido era un respiro, para el murciano y para su equipo, que no paraban de pedirle que respirara y sonriera.

Quinto y último definitivo. Acaso el cansancio, lo nervios o el carácter dubitativo, pero Zverev no supo sortear la ventaja y el desgaste de Alcaraz, y le permitió regresar para dar vuelta la historia una vez más. Todos, menos el alemán, parecían conocer lo incansable de Carlos: no estaba dispuesto a no tomar ese boleto a la gran final. Así terminó el cuento. El héroe volvió a vestirse la capa.

Descartan lesión
Carlos Alcaraz descartó este viernes sufrir una lesión tras su victoria ante Alexander Zverev, aunque reconoció que “el estrés, no verse bien físicamente y el calor le pasaron factura“, en un partido maratoniano que se resolvió en cinco sets y cerca de cinco horas y media.
El murciano apuntó a posibles causas como la deshidratación, la falta de sales o los nervios acumulados durante el encuentro “Problemas físicos pueden venir por falta de sales, deshidratación… ha habido bastantes nervios y eso es lo que intentaremos mejorar“, afirmó tras el duelo en una rueda de prensa.
Alcaraz, que tuvo que solicitar una pausa médica para ser atendido por un fisioterapeuta, evitó detallar qué tomó para recuperarse: “eso queda entre mi equipo y yo” y asumió que el desgaste tendrá consecuencias en su estado físico y que el sábado se levantará “tieso”, reconoció.

Gran final vs Novak Djokovic
No ha terminado la odisea. Carlos Alcaraz ahora tendrá que medirse a Novak Djokovic en la gran final, luego de que el serbio venciera por 3-6, 6-3, 4-6, 6-4 y 6-4 al italiano Jannik Sinner, quien se despidió el Australian Open 2026 no como hubiera querido y con muchas cosas en qué pensar, pues no fue su mejor arranque.
En el histórico, el serbio lleva la delantera: ha vencido al español en 5 ocasiones, y este último sólo en 4. Sin embargo, Alcaraz tiene la ventaja de la edad y la recuperación más pronta, frente a un veterano y experimentado Djokovic.
Pero nada es descarte ni menosprecio: aun a sus 38 años sigue ocupando un puesto del top 5 del ranking mundial y busca convertirse en el jugador de mayor edad de la Era Abierta en ganar un título individual masculino de Grand Slam, y en el segundo hombre de la Era Abierta en ganar un título de Grand Slam con 37 años o más, después de Rosewall, quien ganó el título en el Abierto de Australia de 1972 con 37 años y 62 días.
La final se jugará la tarde del domingo en Melbourne, Australia, siendo la madrugada de México. Podrá verse en ESPN y Disney+ en punto de las 02:30 horas de la mañana, hora del centro del país.

