Las autoridades de salud animal en el estado de Nuevo León han entrado en una fase de vigilancia intensiva tras la detección de casos positivos de gusano barrenador del Nuevo Mundo (Cochliomyia hominivorax) en animales domésticos. Específicamente, se han confirmado tres casos en perros en la zona metropolitana de Monterrey, lo que ha obligado a la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, a implementar un protocolo de contención estricto para evitar que la plaga se extienda al ganado o a la población humana.
Una amenaza para la fauna y la salud pública
El gusano barrenador es una larva de mosca que se alimenta de tejido vivo de animales de sangre caliente. Entra a través de heridas abiertas, por pequeñas que sean, y puede causar infecciones severas e incluso la muerte si no se trata a tiempo. Marco González Valdez, secretario de Desarrollo Regional y Agropecuario de Nuevo León, informó que, aunque el sector ganadero es el más vigilado debido al impacto económico que representaría una infestación, la presencia en mascotas como perros y gatos es una señal de alerta máxima.
Hasta el 19 de abril de 2026, México ha registrado un acumulado nacional de más de 20,900 casos de esta plaga, la cual ha ido avanzando desde Centroamérica hacia el norte del país. El protocolo activado en Nuevo León no contempla el sacrificio de los animales afectados; por el contrario, se enfoca en el aislamiento, el tratamiento médico de las heridas y la capacitación de veterinarios y dueños de mascotas para identificar las larvas. La principal característica de una infección es la presencia de una herida que no sana, con un olor fétido y movimiento visible de gusanos en su interior.
Medidas de prevención y control fronterizo
La detección en Nuevo León es especialmente sensible debido a la cercanía con la frontera de Estados Unidos. El Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria ha reforzado los puntos de inspección para evitar el movimiento de animales infectados entre estados. Las autoridades instan a la población a revisar constantemente a sus mascotas, especialmente si presentan lesiones, y a reportar cualquier anomalía de inmediato a los servicios veterinarios oficiales.
Expertos del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, que colaboran estrechamente con el gobierno mexicano, subrayan que la infestación es tratable si se detecta en sus etapas iniciales. Sin embargo, el riesgo de dispersión es alto debido a la facilidad con la que la mosca puede viajar o ser transportada accidentalmente en vehículos. La campaña contra el gusano barrenador busca que la ciudadanía se involucre activamente en la limpieza de heridas y la aplicación de desinfectantes en sus animales, recordando que cualquier criatura de sangre caliente, incluidos los seres humanos, es susceptible a este parásito carnívoro.
