Una tormenta invernal de proporciones históricas, descrita por expertos como la de mayor envergadura registrada en los Estados Unidos, ha sumido a dos tercios del país en una crisis de infraestructura y movilidad.
Hasta este domingo 25 de enero, el temporal ha dejado a más de 700 mil hogares y negocios sin suministro eléctrico, afectando principalmente a los estados del sur y el medio oeste, donde las redes de energía han colapsado ante la acumulación de hielo y nieve.
De acuerdo con los datos de la plataforma especializada poweroutage.us, el estado más castigado es Tennessee, que reporta más de 244 mil clientes en la oscuridad. La situación es igualmente crítica en Texas, con 134 mil cortes, y Luisiana, donde 119 mil hogares carecen de energía.
Otros estados como Kentucky, Georgia y Alabama también enfrentan interrupciones significativas, sumando miles de familias vulnerables ante el frío extremo.

Vuelos cancelados en EU. hoy y caos vial por la tormenta de nieve en Tennessee y Texas
El temporal no solo ha golpeado el sistema eléctrico, sino que ha paralizado por completo el transporte aéreo y terrestre. El portal Flightaware ha reportado una cifra alarmante de 10 mil vuelos cancelados en aeropuertos de todo el país durante este domingo, sumándose a los 4 mil trayectos suspendidos el día de ayer. Las terminales aéreas se han convertido en campamentos improvisados para miles de viajeros varados en ciudades que no están acostumbradas a este nivel de congelamiento.

En tierra, las condiciones son igual de peligrosas. Debido a la tormenta de nieve en Tennessee, Texas y otros estados del sur, las calles y carreteras se han vuelto difícilmente transitables.
La formación de capas de hielo negro y la acumulación de nieve han provocado el cierre de autopistas interestatales, dejando vehículos varados y obligando a los servicios de emergencia a trabajar jornadas triples para despejar las rutas principales desde el Golfo de México hasta la frontera con Canadá.

Apagones masivos en Estados Unidos ante temperaturas árticas
La preocupación de las autoridades radica en que lo peor del frío aún está por llegar. Se pronostica que para el próximo martes, la emergencia climática en la costa este de los Estados Unidos se agrave con temperaturas mínimas de hasta -15 grados centígrados.
Este descenso térmico amenaza con solidificar aún más las capas de hielo, dificultando las reparaciones de los apagones masivos en Estados Unidos y dañando infraestructuras básicas como las tuberías de agua potable.

Ante este panorama, la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, ha hecho un llamado urgente a la población en los más de 20 estados que han activado protocolos de emergencia.
“Pedimos a los ciudadanos que eviten salir de casa; las condiciones en el exterior son mortales”, aseguró Noem.
Asimismo, confirmó que el Gobierno Federal está coordinando esfuerzos con las compañías eléctricas privadas para agilizar la restauración del servicio antes de que el frío se intensifique y los cortes de luz en Luisiana y Kentucky se vuelvan permanentes.
Mientras ciudades como Washington y Baltimore han logrado librar, por ahora, fallos significativos en su red, el resto del país se mantiene en vilo.
La combinación de falta de energía y frío extremo ha obligado a la apertura de refugios con generadores para prevenir casos de hipotermia masiva. La tormenta de hielo en EU. de 2026 será recordada, sin duda, como uno de los desafíos logísticos y humanos más grandes de la década para la administración estadounidense.
