El noreste de los Estados Unidos se prepara para lo que expertos califican como un fenómeno invernal de proporciones históricas.
El pasado viernes, la recién juramentada gobernadora de Nueva Jersey, Mikie Sherrill, y su homóloga de Nueva York, Kathy Hochul, declararon de forma oficial el estado de emergencia en sus respectivas jurisdicciones. La medida responde a la llegada de la primera gran tormenta invernal del año, la cual amenaza con sepultar zonas de la región bajo casi 18 pulgadas (45.7 cm) de nieve y temperaturas que podrían descender hasta los -40 °F (-40 °C).
Con estas declaraciones, ya suman al menos 15 jurisdicciones en todo el país, incluyendo estados como Texas, Virginia, Carolina del Norte y Georgia, que han activado protocolos de emergencia para agilizar la movilización de recursos y proteger a la población.
Nueva Jersey: “No es una tormenta común”
En su cuarto día como gobernadora, Mikie Sherrill fue contundente durante una conferencia de prensa en la que advirtió que el estado no ha enfrentado un fenómeno de tal magnitud en al menos una década.
“Quiero dejar claro que esta no es una tormenta común y corriente”, señaló Sherrill.

La orden ejecutiva, que entra en vigor en los 21 condados del estado a las 5:00 p.m. del sábado, incluye restricciones inmediatas a la circulación de vehículos comerciales en carreteras interestatales para evitar bloqueos y accidentes.
La gobernadora instó a los residentes a permanecer en sus hogares, advirtiendo que la combinación de acumulación de hielo y precipitaciones intensas creará condiciones “resbaladizas y peligrosas” que ponen en riesgo la vida de quienes se aventuren a las carreteras.


Nueva York y la “Gran Manzana” en máxima alerta
Por su parte, la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, hizo un llamado a la prudencia y a no subestimar el pronóstico.
Aunque los neoyorquinos están acostumbrados a la nieve, la intensidad de este temporal, que podría dejar caer hasta cinco centímetros de nieve por hora, representa un desafío logístico mayor.
En la ciudad de Nueva York, el nuevo alcalde Zohran Mamdani aseguró que la metrópoli “está lista”, con un ejército de 2,000 trabajadores de saneamiento listos para esparcir sal en cuanto caiga el primer copo.

Mamdani también destacó la implementación del “Código Azul”, mediante el cual se están redoblando esfuerzos para trasladar a las personas sin hogar a refugios y evitar tragedias por hipotermia.
Mientras tanto, el director del metro, Janno Lieber, garantizó que el sistema de transporte más grande de la nación operará bajo planes de contingencia detallados para proteger la red y a los pasajeros.


Impacto nacional y desabasto
El temporal, que se formó en las Montañas Rocosas y afecta a cerca de 230 millones de personas, ya ha provocado la cancelación de más de mil vuelos y ha desatado compras de pánico.
Imágenes en redes sociales muestran estantes vacíos en supermercados de toda la Costa Este, mientras los ciudadanos se abastecen de alimentos y medicinas ante la posibilidad de cortes de energía prolongados por la caída de árboles y tendido eléctrico.
Se espera que el pico de la tormenta ocurra entre el sábado por la noche y el domingo, dejando a millones bajo una ola de frío extremo que persistirá, en estados como Connecticut, hasta mediados de la próxima semana.
