El Sistema Electroenergético Nacional (SEN) de Cuba registró este lunes una desconexión total que dejó a la isla en un estado de apagón generalizado.
La Unión Nacional Eléctrica (UNE) confirmó la caída del servicio a través de sus plataformas digitales, tras semanas de una intensificación en los cortes programados que ya mantenían a la economía local en una situación de parálisis casi absoluta.
El gobierno del presidente Miguel Díaz-Canel atribuye el colapso al cerco energético derivado de las políticas de Washington, que ha bloqueado el arribo de petróleo desde Venezuela.
Desde el 9 de enero, la isla no recibe cargamentos de combustible, lo que obligó a implementar medidas de racionamiento extremo y suspensión de servicios hospitalarios no esenciales.

Infraestructura obsoleta y parálisis operativa
La generación eléctrica en Cuba depende de una red de centrales termoeléctricas con más de cuatro décadas de explotación, cuya vida útil ha sido superada.

Dicha fragilidad técnica se suma a la carencia de insumos básicos para su funcionamiento.
En la capital, los residentes reportan cortes de suministro superiores a las 15 horas, mientras que en las provincias del interior las interrupciones se prolongan por más de un día completo.
“Comienzan a implementarse los protocolos para el restablecimiento”, informó la Unión Nacional Eléctrica de Cuba.
Este incidente no es aislado; a principios de marzo, dos tercios del territorio cubano, incluida La Habana, experimentaron un evento similar que afectó a la población de 9.6 millones de habitantes.


Geopolítica y el bloqueo de suministros
El gobierno de Estados Unidos sostiene que la relación de la isla con potencias como China, Rusia e Irán representa una “amenaza excepcional” para su seguridad nacional. Bajo este argumento, la administración de Donald Trump ha sancionado a las empresas transportistas de crudo y ha presionado a terceros países para evitar la venta de diésel y gasolina al gobierno de la isla.
La Habana, por su parte, denuncia una estrategia de asfixia económica que se ha recrudecido en los últimos años, impactando directamente en la operatividad de los servicios básicos y el transporte.
Restricciones severas en servicios básicos
Ante la falta de inventario de hidrocarburos, el gobierno cubano limitó la venta de combustibles y redujo la movilidad urbana.
Las autoridades locales han reiterado que la falta de divisas y las amenazas de sanciones estadounidenses a proveedores internacionales son los principales obstáculos para estabilizar el sistema.
Con información de EFE y agencias
