Los mercados energéticos globales registraron un marcado descenso este viernes tras el anuncio del gobierno de Irán sobre la reapertura total del estrecho de Ormuz. La decisión, comunicada por el canciller iraní Abás Araqchi, establece que el flujo de navíos comerciales en esta vía estratégica se mantendrá libre durante el periodo restante de la tregua vigente, lo que provocó que los indicadores internacionales de hidrocarburos perdieran el piso de las 90 unidades.
El precio del petróleo Brent del Mar del Norte y el West Texas Intermediate (WTI) de Estados Unidos, que durante el conflicto rozaron los 120 dólares por barril, mostraron una corrección inmediata ante la reducción del riesgo en el suministro.
Araqchi utilizó su cuenta en la red social X para confirmar que “el paso de todos los navíos comerciales por el estrecho de Ormuz fue declarado totalmente abierto para el período restante del alto al fuego”.

Incertidumbre sobre la vigencia de la tregua
A pesar de la apertura de esta ruta clave para el transporte de crudo, persiste una duda técnica en los mercados sobre la duración exacta de la medida.

El ministro iraní no aclaró si la disposición se ajusta a la tregua de diez días entre el ejército israelí y el movimiento Hezbolá en Líbano, que inició el jueves por la noche, o si responde al alto al fuego entre Estados Unidos e Irán, cuya fecha de término teórica es el 22 de abril.
Analistas financieros destacan que el cierre de esta vía marítima fue el principal catalizador del encarecimiento del petróleo en meses pasados.
La normalización del tránsito marítimo por Ormuz, por donde circula una porción significativa de la producción mundial, elimina una de las primas de riesgo más altas para las cadenas de suministro globales.

Optimismo en los mercados bursátiles y Wall Street
La caída en los precios de la energía impulsó un repunte generalizado en las bolsas de valores. Kathleen Brooks, directora de investigación en la firma de corretaje XTB, señaló que el impacto de la noticia fue instantáneo y positivo para la percepción de estabilidad económica.

“Hasta ahora, este ha sido el mayor cambio durante el alto al fuego y da esperanzas de que la guerra vaya a terminar pronto y de que las cadenas de suministro vayan a recuperar cierta normalidad”, apuntó la especialista.
Este escenario permitió que los principales índices de Wall Street extendieran su racha alcista. Tanto el S&P 500 como el Nasdaq Composite subieron al inicio de la sesión tras alcanzar niveles históricos la jornada previa.
En Europa, la tendencia fue similar; las bolsas de Fráncfort y París registraron crecimientos del 2% por la tarde, reflejando el alivio de los inversionistas ante un escenario de menores costos operativos derivados de un petróleo más barato y una logística naval despejada.
