Ariadna Montiel Reyes es una funcionaria pública y política mexicana, originaria de la Ciudad de México, nacida el 29 de mayo de 1974 (52 años).
Su trayectoria dentro de la gestión gubernamental se ha consolidado principalmente en el ámbito de la política social, el desarrollo comunitario y la logística de programas asistenciales de cobertura nacional.
Formación académica y entorno personal
En el plano académico, realizó estudios en la Licenciatura en Arquitectura dentro de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
De su entorno familiar se sabe poco, es madre una menor, ya que ha optado por mantenerse lejos de los reflectores, enfocando su presencia institucional en sus responsabilidades como servidora pública e integrante de diversos movimientos sociales y políticos.

Inicios en la Política y Gestión en la Ciudad de México
Formó parte del movimiento estudiantil en 1999, durante la huelga de la UNAM, que entre otras cosas buscaba frenar el incremento de cuotas universitarias, posteriormente fue secretaria de Jóvenes en el extinto Partido de la Revolución Democrática (PRD); en 2006, fue candidata suplente al Senado de la República: nunca tomó protesta.
Entre 2006 y 2012 se desempeñó como directora general de la Red de Transporte de Pasajeros (RTP) de la CDMX, gestión enfocada en la operación y mantenimiento del sistema de movilidad en autobús de la ciudad.
Trayectoria en el ámbito legislativo
Posteriormente, incursionó en la labor parlamentaria a nivel local y federal:
- Asamblea Legislativa del Distrito Federal (2012-2015): Se integró como diputada local para la VI Legislatura, ejerciendo funciones organizativas dentro del órgano parlamentario y presidiendo la Mesa Directiva.
- Cámara de Diputados del Congreso de la Unión (2015-2018): Se desempeñó como diputada federal por el Distrito 23 de Coyoacán en la LXIII Legislatura, donde participó en comisiones enfocadas en la revisión presupuestaria, derechos de la niñez y temas hacendarios.

Gestión en la Secretaría de Bienestar
Al inicio de la administración federal de 2018 encabezada por el expresidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), asumió la titularidad de la subsecretaría de Desarrollo Social y Humano, que más tarde se transformó en la subsecretaría de Bienestar, desde esa posición, coordinó la fase inicial de levantamiento de censos territoriales y la integración de padrones de beneficiarios para los programas prioritarios del gobierno.
En enero de 2022 asumió la titularidad de la Secretaría de Bienestar federal en sustitución de Javier May Rodríguez, cargo desde el cual supervisó la distribución de apoyos económicos directos a adultos mayores, personas con discapacidad y productores del campo. Entre los aspectos más relevantes de su desempeño en la función pública destacan:

- Bancarización masiva: Participó en la transición operativa para trasladar la entrega de dispersiones económicas hacia la infraestructura del Banco del Bienestar, con el fin de consolidar el cobro directo mediante tarjetas de débito.
- Atención a emergencias por desastres: En momentos de contingencia ambiental o meteorológica, coordinó el despliegue de personal técnico y operativo en territorio para realizar censos casa por casa y entregar apoyos de reconstrucción a las zonas afectadas.
- Continuidad institucional: Por su perfil enfocado en la logística territorial y la administración de la política asistencial, fue considerada para dar seguimiento a los programas sociales federales en la administración iniciada en 2024.
Del servicio público a la dirigencia nacional de Morena
En mayo de 2026, a petición de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, asumió la presidencia del Comité Ejecutivo Nacional de Movimiento Regeneración Nacional (Morena), en sustitución de Luisa María Alcalde Luján.
Su llegada al órgano directivo del partido busca trasladar su experiencia en la organización territorial e integración de estructuras sociales hacia la consolidación operativa de la militancia. Desde esta responsabilidad ejecutiva, encabeza los trabajos de fortalecimiento interno de la organización, la coordinación con los comités locales y la preparación estratégica con miras a los siguientes procesos electorales del país.

No todo es miel sobre ojuelas
Durante su paso por la Secretaría de Bienestar, auditorías de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) detectaron observaciones financieras y falta de acreditación documental en la entrega de apoyos, derivando en denuncias formales presentadas por legisladores sobre presuntos desvíos y anomalías en el manejo de padrones de beneficiarios.
Asimismo, en el ámbito operativo, sus gestiones registraron críticas por fallas en la bancarización y logística de entrega de pensiones en zonas rurales, cobros duplicados, deficiencias administrativas durante la atención a contingencias por desastres naturales y constantes cuestionamientos por el uso político o electoral de las estructuras territoriales institucionales.
