La reciente ofensiva militar conjunta entre Estados Unidos e Israel contra territorio de Irán carece de sustento sólido y responde a una retórica de polarización. Así lo afirmó Benjamín Ruiz Loyola, profesor de la UNAM y exintegrante del Grupo Internacional de Inspectores de Armas de Destrucción Masiva en Irak, quien calificó la estrategia de “ataque preventivo” como una medida carente de lógica diplomática y científica.
En entrevista con el periodista Alejandro Cacho, el académico explicó que la industria nuclear en Irán se ha desarrollado con fines civiles. Benjamín Ruiz Loyola puntualizó que para usos médicos o energéticos basta con una pureza de uranio de entre el 9% y el 15%, mientras que para fabricar armamento atómico se requiere un nivel de enriquecimiento del 90%.
El riesgo de las “bombas sucias” y la polarización
Para el especialista, el uso de la fuerza contra instalaciones que no poseen armamento nuclear solo incentiva a los grupos radicales a buscar su obtención como mecanismo de equilibrio. Ruiz Loyola advirtió que la presión externa podría empujar a Teherán hacia alianzas con países como Corea del Norte, nación que no forma parte de tratados internacionales de control y posee tecnología bélica.
Otro peligro latente es la creación de armas radiológicas. Benjamín Ruiz Loyola señaló que, ante un conflicto abierto, grupos extremistas podrían apoderarse de uranio enriquecido a niveles bajos para fabricar “bombas sucias”. Estas no generan una explosión atómica, pero sí dispersan material radiactivo con consecuencias similares a los desastres de Chernobyl o Fukushima.


Crítica a la disparidad internacional
El profesor de la UNAM cuestionó la validez de los argumentos que prohíben el desarrollo tecnológico de ciertos países mientras otros expanden sus arsenales.
Recordó que el Tratado de No Proliferación establece que las potencias nucleares deben destruir sus armas paulatinamente, compromiso que se ve amenazado por la intención de naciones como Francia de modernizar su equipo.
“El concepto de ataque preventivo desarrollado desde la época de George Bush, es el concepto que ha estado imperando en el gobierno de Estados Unidos y en el gobierno de Israel. Entonces, es como decir, mi vecino tiene la capacidad para poder comprar un bat de béisbol y romper los vidrios de mi coche, entonces antes de que lo haga le voy a meter tres balazos”, sostuvo.
El dilema energético y civil
Sobre la justificación de Irán para mantener sus plantas nucleares pese a ser una potencia petrolera, Benjamín Ruiz Loyola defendió la soberanía tecnológica.

Argumentó que los combustibles fósiles son recursos perecederos y que la energía nucleoeléctrica ofrece mayor eficiencia a largo plazo.
Ruiz Loyola alertó que el escenario actual es el más crítico en décadas. La población civil es la más vulnerable ante una confrontación que ya no solo utiliza armamento convencional, sino drones y misiles.
Según su análisis, la “soberbia de los líderes mundiales” ha llevado la situación a un punto donde los objetivos podrían moverse de las bases militares a las sedes del poder político en diversos países aliados.
RB
