Puebla encabeza la lista de casos de miasis registrados en México. Hasta el momento hay 177 casos activos de infecciones causadas por el gusano barrenador en el ganado.
En todo el país se registran ya 1,696 casos. Oaxaca es el segundo estado en donde se registran más casos, con 148 y le sigue Yucatán con 122 casos activos, de acuerdo a cifras del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA).
En Puebla, el gusano barrenador se ha extendido ya en 12 municipios: San Sebastián Tlacotepec en primer lugar con 16 casos activos. Le sigue Tianguismanalco, Pahuatlán, Puebla capital, Tetela de Ocampo, Atlixco, Huatlatlauca, Tecomatlán, Zacatlán, Chinantla, Guadalupe y Xicotepec.


¿El gusano barrenador afecta a los humanos?
El gusano barrenador del ganado es una larva que se alimenta de carne viva, principalmente de los animales de sangre caliente como bovinos, caprinos, animales domésticos y silvestres. Sin embargo también puede afectar a los humanos, causando miasis, una infección parasitaria que provoca síntomas como:
- Dolor intenso
- Comezón o picazón
- Inflamación o bultos rojos
- Presencia visible o sensación de movimiento de larvas bajo la piel, o en las heridas
Aunque la miasis puede parecer una infestación superficial, si no se atiende a tiempo, las larvas destruyen tejidos profundos, llegando inclusive a órganos internos y permiten la entrada de bacterias que causan infecciones graves, como septicemia.
En personas vulnerables, como adultos mayores, niños y personas con comorbilidades, puede ser letal.
¿Cómo prevenir la miasis por gusano barrenador?
- Mantener limpias heridas del ganado
- Revisar diariamente a tus animales y personas de grupos vulnerables
- Reportar cualquier sospecha a las autoridades de salud o sanidad animal
- Limpiar de desechos orgánicos tu patio
Recuerda que el gusano barrenador se transmite luego de que la mosca adulta Cochliomyia hominivorax deposita sus huevos en heridas abiertas, mucosas o en cavidades naturales del cuerpo.

Entre 12 y 24 horas despues nacen las larvas. Permanecen en la herida entre 5 y 8 días, y cuando están listas, caen al suelo para completar su desarrollo y transformarse en nuevas moscas.
El ciclo completo de vida dura alrededor de 21 días, lo que favorece su rápida reproducción en climas cálidos y húmedos.
