El vuelo de retorno del papa Francisco hacia Roma sufrió un contratiempo de última hora en territorio español. Una incidencia en el sistema técnico de la aeronave dejó parado momentáneamente en la pista de rodaje al avión en el que el pontífice tenía programado viajar desde las Islas Canarias con destino a la capital italiana, lo que obligó a activar los protocolos de seguridad aeroportuaria y motivó el regreso del líder de la Iglesia Católica a la terminal del aeropuerto de Tenerife Norte.
El pontífice no realizó el trayecto de retorno en solitario, ya que estuvo acompañado en todo momento por el rey Felipe VI de España además de que el monarca también le ofreció al Pontífice su avión privado para regresar a Roma.
El monarca, al percatarse de la situación, subió directamente al aparato para constatar las condiciones del traslado y posteriormente escoltar al papa de vuelta a las instalaciones del aeródromo civil.

Papa León XIV sufre retraso de casi una hora en su vuelo
De acuerdo con las bitácoras de vuelo oficiales, el avión de la compañía Iberia tenía previsto despegar inicialmente a las 15:20 horas locales (13:20 GMT).
Sin embargo, previo a detectarse el fallo en los sistemas, la aeronave ya registraba una hora completa de retraso acumulado debido a la prolongada duración de los últimos actos públicos y protocolarios que el papa Francisco había encabezado en la comunidad autónoma de Canarias.
Una vez que el avión quedó detenido en la pista, el comandante a cargo del Airbus 320 de la aerolínea Iberia se comunicó de manera oficial con la tripulación y los pasajeros para informar sobre la situación.
El piloto detalló que se trataba de una incidencia estrictamente técnica y precisó que el personal de mantenimiento en tierra iba a intentar solventar el problema a la brevedad para evaluar la viabilidad del despegue.


El rey Felipe VI y el papa Francisco regresan juntos a la terminal
El rey Felipe VI ya se había retirado a la terminal del aeropuerto tinerfeño tras haber despedido formalmente al papa al pie de la pista de aterrizaje. Al ser notificado sobre el desperfecto mecánico, el jefe del Estado español regresó de inmediato a la posición del avión e ingresó a la cabina de pasajeros.
Posteriormente, tanto el monarca como el pontífice descendieron de la aeronave de Iberia y regresaron juntos caminando hacia las salas principales del aeropuerto de Tenerife Norte.
Testigos presenciales de las instancias oficiales señalaron que ambos mantuvieron una conversación constante durante el trayecto a pie y mostraron un gesto relajado, disipando cualquier tipo de alarma mayor respecto al incidente técnico.
