En un operativo ejecutado en el estado de Chiapas, las fuerzas del orden lograron la captura de dos presuntos líderes de alto perfil pertenecientes a bandas criminales procedentes de El Salvador.
Ambos sujetos, catalogados por las autoridades de aquel país como generadores de violencia de alta peligrosidad con un amplio historial delictivo y antecedentes penales quienes contaban con fichas de búsqueda internacional activas.
Coordinación internacional y trabajo de inteligencia
La aprehensión de los dos sospechosos se concretó en el municipio de Tapachula gracias a la labor conjunta de la Fiscalía General del Estado de Chiapas y el Centro Transnacional Antipandillas de El Salvador, luego del intercambio permanente de información e inteligencia sobre prófugos de la justicia centroamericana que pretendían adentrarse en territorio mexicano.

Entre los delincuentes asegurados destaca Roberto o Remberto Ismael “N” alias “Tuntun o Little Man”, de 37 años de edad, situado como mando en la organización Barrio 18. Con el objetivo prioritario de evadir los patrullajes preventivos, ya que el señalado utilizaba cosméticos y maquillaje profesional para ocultar los tatuajes alusivos a la pandilla que llevaba marcados en el rostro.
En su país enfrentaba mandamientos judiciales por los delitos de extorsión, agrupaciones ilícitas y amenazas sobre atentados con artefactos explosivos, también se le atribuyen amenazas relacionadas con la utilización de coches bomba en su país natal.
El dispositivo también permitió la captura de Josué “N”, de 28 años alias “El Misterio”, identificado por los organismos policiales como integrante y líder activo de la Mara Salvatrucha (MS-13). Las indagatorias institucionales confirmaron que ambos sujetos contaban con un expediente previo de expulsión y deportación de Estados Unidos por reincidir en actividades delictivas.

Repatriación y reforzamiento de la seguridad fronteriza
Una vez formalizada su detención legal en suelo chiapaneco, los dos hombres quedaron bajo la custodia inmediata del Instituto Nacional de Migración (INM) para tramitar su repatriación controlada hacia El Salvador, donde serán procesados por los juzgados competentes.
Con este contundente golpe a la delincuencia transnacional, las corporaciones de México y El Salvador refrendan su compromiso operativo para fortalecer el blindaje de la frontera sur y prevenir que células delictivas utilicen la región como zona de refugio.
