El Gobierno de México, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, ordenó el despliegue de un contingente humanitario hacia Venezuela, tras los devastadores sismos registrados el pasado 24 de junio de 2026.
Para cumplir con esta misión, el Ejército Mexicano movilizó dos aviones de transporte estratégico pertenecientes a la Fuerza Aérea Mexicana, cargadas con toneladas de suministros y un equipo de profesionales altamente capacitados para actuar en escenarios de crisis extrema. Con este envío de recursos, las autoridades mexicanas reafirman su histórico compromiso de cooperación técnica y ayuda humanitaria en la región de América Latina ante contingencias de gran magnitud.

En camino
Lo enviado está integrado por un total de 261 efectivos altamente especializados. La fuerza operativa principal está conformada por 240 elementos del Ejército Mexicano, apoyados estrechamente por 11 integrantes de la Fuerza Aérea y 10 miembros de la Guardia Nacional. Este equipo multidisciplinario incluye médicos, enfermeros y camilleros listos para establecer de inmediato puestos de atención sanitaria de emergencia y atender las necesidades médicas en las regiones más golpeadas.
Además del personal de salud, el contingente incorpora a especialistas en labores complejas de búsqueda y salvamento urbano. Junto a ellos, viajan 18 binomios canófilos entrenados rigurosamente en la localización de personas atrapadas bajo estructuras colapsadas, un recurso logístico que resulta crítico durante las primeras horas posteriores a un fuerte movimiento telúrico para salvar vidas de forma oportuna.

Equipo e insumos médicos
La ayuda también incluye 4.4 toneladas de herramientas especializadas, material de rescate y equipo tecnológico adaptado para la remoción de escombros y la estabilización de zonas de alto riesgo.

A este equipamiento pesado se suman 2.7 toneladas de insumos médicos esenciales, destinados a abastecer a las brigadas sanitarias y a los hospitales locales que enfrentan saturación en estos momentos. El apoyo coordinado busca agilizar la recuperación de las comunidades damnificadas, garantizando que el mensaje de hermandad de México llegue a los puntos de mayor necesidad en el territorio venezolano.
