El Congreso de la Ciudad de México se ha convertido en el epicentro de una transformación legislativa en favor de los seres sintientes. Este domingo 8 de marzo de 2026, se presentaron una serie de iniciativas que buscan cerrar las lagunas legales que permiten la explotación y el maltrato de animales de compañía en la era digital. Las propuestas, impulsadas por los diputados Manuel Talayero y Diana Sánchez Barrios, apuntan a tres frentes críticos: el comercio electrónico informal, las modificaciones estéticas crueles y el tráfico de especies en riesgo.
Fin a la venta de perros y gatos en plataformas digitales
El diputado Manuel Talayero presentó una reforma estructural a la Ley de Bienestar de los Animales de la Ciudad de México. El objetivo es claro: prohibir de manera tajante la compra o venta de perros y gatos a través de redes sociales y plataformas de comercio electrónico.
La iniciativa no solo va tras los vendedores particulares, sino que establece una responsabilidad compartida para los gigantes tecnológicos. Según la propuesta, los operadores de plataformas digitales deberán implementar mecanismos obligatorios para filtrar y eliminar cualquier oferta de animales domésticos. De no hacerlo, las empresas serán corresponsables de las infracciones, enfrentando sanciones administrativas y multas severas. Esta medida busca desarticular los “criaderos de traspatio” que suelen utilizar la falta de regulación en internet para comercializar animales en condiciones de salud deplorables.
Cárcel por teñir pelaje y prohibición de mutilaciones estéticas
Por su parte, la diputada Diana Sánchez Barrios ha puesto el foco en la integridad física de los animales, atacando prácticas que suelen normalizarse bajo el concepto de “estética”. Una de sus reformas más contundentes es al Código Penal local, la cual propone castigar con hasta cinco años de prisión a quien utilice tintes, sustancias químicas o colorantes sintéticos para alterar el pelaje, plumaje o piel de un animal.
La legisladora argumentó que estas prácticas, a menudo vistas en concursos o redes sociales, exponen a los animales a intoxicaciones y quemaduras cutáneas. Solo se permitirán productos especialmente formulados para uso veterinario y que tengan un fin médico justificado.
Además, la iniciativa busca prohibir definitivamente las mutilaciones con fines estéticos, tales como:
- Corte de orejas y colas (caudectomía y otectomía).
- Extirpación de garras (desungulación).
- Modificaciones de extremidades para cumplir con estándares de raza o preferencias humanas.

Blindaje a la vida silvestre y clausura de perfiles
La propuesta de Sánchez Barrios también trasciende las fronteras de la capital al promover una “iniciativa de iniciativas” ante la Ley General de Vida Silvestre. En ella, se exige que las redes sociales incluyan en sus términos y condiciones la prohibición de venta de especies en riesgo.

La sanción para los usuarios que infrinjan esta norma sería la eliminación definitiva de su perfil, buscando frenar el tráfico ilegal de fauna exótica que ha encontrado en los grupos cerrados de redes sociales un mercado negro de difícil rastreo para la policía cibernética.
Un paso hacia una ciudad más humana
Estas propuestas representan un avance significativo en el reconocimiento de los derechos de los animales en la CDMX. Los legisladores coinciden en que la ciudad debe transitar hacia un modelo donde los animales no sean vistos como objetos de consumo o accesorios de moda, sino como seres que merecen protección frente a la vanidad y el lucro desmedido.
Se espera que en las próximas semanas las comisiones unidas de Bienestar Animal y Administración y Procuración de Justicia analicen las propuestas para su eventual aprobación en el pleno.
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