Es inevitable que la tecnología nos alcance y sobe todo que aislemos a los más jóvenes de ella, pero ante los riesgos y gravedades que podrían enfrentar al usarla, como padres o cuidadores responsables, siempre es recomendable estar alertas y al pendiente.
Una de las novedades que podrían ayudarnos a hacerlo más fácil, es el reciente lanzamiento de Open AI: el ChatGPT para adolescentes.
Este 18 de agosto, la empresa de inteligencia artificial, lanzó este modelo que es una versión del chatbot con protecciones específicas para menores, activadas por defecto.

¿Qué funciones tiene ChatGPT para adolescentes?
Este no es un modelo nuevo, sino una versión del chatbot con protecciones específicas para menores. OpenAI indica que este nuevo sistema restringirá con mayor rigor contenidos relacionados con:

- autolesiones
- suicidio
- violencia
- trastornos alimentarios
- situaciones sexuales o románticas
También intentará evitar que el modelo fomente la dependencia emocional o se presente como un ser consciente, amigo íntimo o pareja. Esto tmando en cuenta el aumento de personas que lo utilizan como si fuera un amigo o un terapeuta.
Además contará con herramientas como el Study Mode, que busca que el adolescente llegue a las respuestas que solicita por medio de preguntas y explicaciones paso a paso, en lugar de proporcionarle una solución directa. Se incluyen cuestionarios, guías de estudio y recordatorios que pueden redirigir al usuario hacia el modo de estudio, cuando el sistema detecta que está intentando obtener directamente una respuesta para una tarea.
Osea que ahora ChatGPT se convirtiera en su profesor, que facilita el conocimiento, pero lleva a sus “alumnos” a reflexionar y a aprender sin darles las respuestas.
¿Cómo activar y vigilar el ChatGPT para adolescentes?
Ahora los padres o cuidadores de menores, pueden vincular su propia cuenta de ChatGPT con la del adolescente.

El procedimiento comienza en Configuración > Controles parentales > Añadir miembro de la familia; desde ahí pueden enviar una invitación por correo electrónico o teléfono que el adolescente debe aceptar la invitación para completar la vinculación.
Una vez que lo hayan hecho, se podrá restringir contenido sensible, memoria, voz y generación de imágenes. Se podrán establecer Study Hours y Quiet Hours, periodos durante los cuales el adolescente no puede usar ChatGPT. Otra de las ventajas es que esto no vulnera la privacidad, pues los padres no pueden leer las conversaciones ni consultar el historial o la actividad del menor en tiempo real.
Según una encuesta de Common Sense Media, cerca del 72 % de los adolescentes en Estados Unidos ya ha utilizado un “compañero de IA”. Más de la mitad (52 %) lo hace de manera regular y un 13 % a diario.
El entretenimiento (30 %) y la curiosidad (28 %) predominan, pero una parte significativa se adentra en lo íntimo: le piden consejos a Chat GPT y, sobre todo, le confían lo indecible, aquello que no se atreverían a compartir con su entorno humano.
