El proceso judicial derivado del trágico descarrilamiento del Tren Interoceánico ocurrido el pasado 28 de diciembre de 2025 ha dado un giro definitivo. Durante la noche de este miércoles, se confirmó la liberación de los dos trabajadores ferroviarios que permanecían recluidos tras el accidente en Oaxaca, luego de que una jueza federal en Chiapas decretara el sobreseimiento de la causa penal y el cierre total del caso.
Fueron puestos en libertad de manera inmediata
Felipe de Jesús Díaz Gómez, quien se desempeñaba como conductor, y Ricardo Mendoza Cerón, el despachador de la unidad, abandonaron el Centro Estatal de Reinserción Social para Sentenciados número 14, mejor conocido como “El Amate”, en el municipio de Cintalapa. Ambos trabajadores habían permanecido en prisión preventiva desde enero de 2026, señalados por su presunta responsabilidad en el siniestro que, lamentablemente, cobró la vida de 14 personas.
La resolución fue emitida durante una audiencia celebrada en el Centro de Justicia Penal Federal en Chiapas. La jueza de control validó la extinción de la acción penal tras confirmarse que se cumplieron los requisitos legales para una salida alterna al juicio oral, permitiendo que los señalados retomaran su libertad de forma inmediata.

El acuerdo reparatorio: La clave del fallo
El factor determinante para el cierre de la causa penal 7/2026 fue el acuerdo de reparación integral del daño. Según información proporcionada por la Fiscalía General de la República (FGR), un total de 145 personas afectadas, entre las que se encuentran 114 adultos y 31 menores de edad, aceptaron los términos económicos propuestos para resarcir los daños derivados del accidente.
Este acuerdo fue pactado con la empresa Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec, la cual es operada por la Secretaría de Marina (Semar). Al aceptar la compensación económica, las víctimas y sus familiares permitieron que el proceso no llegara a instancias de sentencia condenatoria, optando por la vía de la justicia alternativa que contempla el sistema penal mexicano.

El accidente del Tren Interoceánico
El accidente que originó este proceso ocurrió en los últimos días de 2025, cuando el convoy se descarriló en territorio oaxaqueño. Desde el inicio de las investigaciones, la atención pública se centró en la seguridad de las operaciones del Tren Interoceánico, uno de los proyectos de infraestructura más relevantes del sur del país.

A pesar de la gravedad del suceso y la pérdida de vidas humanas, el marco legal permitió que la empresa paraestatal asumiera la responsabilidad civil mediante los pagos correspondientes, lo que técnicamente “extinguió” la necesidad de continuar la persecución penal contra el personal operativo.
Con esta decisión, el sistema judicial da por concluido uno de los episodios más complejos desde la reactivación del servicio ferroviario en el Istmo de Tehuantepec. Aunque la liberación de los operadores marca el fin del conflicto legal, el caso deja un precedente sobre la gestión de riesgos y la respuesta institucional ante emergencias en las rutas que conectan el Pacífico con el Atlántico.
