En un mensaje directo a la economía familiar, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo rechazó de manera tajante las versiones que circulan sobre un incremento en el precio de la tortilla, uno de los pilares de la dieta nacional. Durante su conferencia matutina, la mandataria aseguró que no existen condiciones económicas ni logísticas que justifiquen un alza en este alimento básico, subrayando que su gobierno tomará medidas para evitar abusos en la comercialización.
La postura de la jefa del Ejecutivo federal surge tras diversas declaraciones que advertían sobre un posible encarecimiento del producto. Sin embargo, Sheinbaum fue enfática al desmentir estos rumores, basándose en el estado actual de los mercados internacionales y nacionales de materias primas.
No subirá el precio de las tortillas
La mandataria sostuvo que los costos de producción no han sufrido presiones que obliguen a los tortilleros o comercializadores a elevar el precio final al consumidor. “No es cierto. No tiene ninguna razón para el aumento del precio de la tortilla, porque los granos de maíz están en el nivel más bajo, yo creo que de la historia. No hay ninguna razón para que aumente el precio de la tortilla”, afirmó.

De acuerdo con la Presidenta, la estabilidad en el precio del grano es suficiente para mantener los costos actuales. Para asegurar que esta realidad se refleje en los mostradores, Sheinbaum instruyó a su equipo de trabajo, específicamente al secretario del ramo, a establecer contacto inmediato con los productores y actores clave de la cadena de suministro.
Diálogo para contrarrestar el precio de la tortilla
La administración federal busca evitar que especulaciones externas generen una escalada de precios artificial. “Le hablé al secretario para que se comunicara, no solo con esta persona, sino con todos los que tenemos el acuerdo maíz-tortilla, porque no hay ninguna razón para que suba el precio”, señaló la mandataria, haciendo referencia a los canales de comunicación abiertos con los industriales del sector.
Además, Sheinbaum destacó que su gobierno está fortaleciendo la relación directa con los productores para eliminar intermediarios y reducir las presiones inflacionarias. Esta estrategia también se aplica a otros productos que han presentado distorsiones, como el jitomate, donde se han observado diferencias de precio injustificadas entre distintos establecimientos comerciales.

Se busca combate a la inflación
Para consolidar esta protección al bolsillo de los mexicanos, la Presidenta anunció que esta semana se llevará a cabo una reunión del Paquete Contra la Inflación y la Carestía (PACIC). En este encuentro participarán productores, comercializadores y representantes de las principales tiendas de autoservicio del país. El objetivo primordial es coordinar acciones que permitan contener el alza de precios en los artículos de primera necesidad.
Ante la persistencia de la inflación estructural, el Gobierno de México adelantó que reforzará la agenda de competencia económica y la bancarización productiva. Estas medidas funcionarán como complemento a la política monetaria del Banco de México para enfrentar los retos económicos del 2026. “Vamos a hacer todo lo necesario para que no haya inflación”, sentenció la mandataria, reiterando el compromiso de mantener la estabilidad en la canasta básica.
