Luego de 19 días de intensas manifestaciones que afectaron en diversos aspectos a millones de personas en la Ciudad de México y diversas entidades del país, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) comenzará a levantar los bloqueos y campamentos. Dicha decisión responde a una estrategia interna encaminada a iniciar una etapa de restructuración integral, informaron fuentes de la organización sindical magisterial.
De acuerdo a reportes, la decisión se realizará al reanudar la Asamblea Nacional Representativa (ANR), encuentro cupular que se realizará a las 20 horas de este viernes 19 de junio, en el que las delegaciones magisteriales definirán los protocolos y la logística de salida para que los contingentes puedan regresar de manera ordenada a sus respectivos estados de origen.

El plan de repliegue en los estados
Cabe aclara que previo a la reunión de la ANR, una de las delegaciones con mayor peso en el movimiento, la Sección 22 de Oaxaca, convocó a su Asamblea Estatal Permanente, en donde informarán detalladamente los resultados de los plebiscitos realizados a las bases movilizadas, con el fin de conocer el sentir de los trabajadores de la educación respecto al levantamiento de los campamentos, posteriormente, darán a conocer su posicionamiento para acordar la estrategia nacional a seguir.
El reinicio de las deliberaciones oaxaqueñas se programó de manera posterior a una movilización conmemorativa que partió desde el Ángel de la Independencia hacia la Secretaría de Gobernación. Dicha marcha se organizó con el objetivo de recordar el vigésimo aniversario del violento desalojo magisterial ocurrido en el municipio de Asunción Nochixtlán en el año 2016. Con ello, el sindicato buscó ligar su agenda histórica de justicia con las negociaciones vigentes.

Nueva organización sin abandonar demandas
Los consensos preliminares acordados en la ANR determinaron la necesidad de construir una ruta metodológica que facilite una transición hacia la reorganización interna, aclarando que esto no significa renunciar a las exigencias prioritarias en materia de derechos laborales y prestaciones sociales, es decir que, las mesas tripartitas continúan y la exigencia de la abrogación de la Ley del ISSSTE se mantienen.

Asimismo, la dirigencia de la Coordinadora planea convocar a corto plazo a un congreso de carácter ordinario. Este espacio servirá para reestructurar las plataformas de demandas y evaluar de forma crítica la operatividad de sus órganos directivos actuales. De esta manera, el magisterio cierra un ciclo de presión en las calles para trasladar la discusión a las mesas de debate institucional.
