La crisis interna que atraviesa el Partido Revolucionario Institucional (PRI) ha alcanzado un nuevo punto crítico tras la difusión de las cifras oficiales del Instituto Nacional Electoral (INE). Según el organismo, el otrora partido hegemónico de México ha sufrido una estrepitosa caída en su padrón de militantes, una tendencia que parece no encontrar fondo y que refleja el desgaste de la marca política bajo la actual dirigencia de Alejandro Moreno Cárdenas. De acuerdo con la auroridad electoral, el PRI pasó de tener un millón 411 mil 889 de militantes, a solo 844 mil 255 apadronados al partidos.
Los datos presentados por la autoridad electoral indican que el partido “tricolor” ha perdido cientos de miles de afiliados en el último periodo de verificación. Esta desbandada no se limita solo a la base militante, sino que se ha manifestado también en la salida de cuadros históricos y figuras de relevancia legislativa que han decidido abandonar las filas del partido, citando una falta de apertura democrática y el desacuerdo con las decisiones de la cúpula nacional.
Impacto electoral y pérdida de territorio
La reducción de la militancia es una amenaza directa a la supervivencia operativa del PRI, quien ya ha puesto en marcha campañas de afiliación, con resultados poco fructíferos. Con menos afiliados, el partido enfrenta dificultades crecientes para movilizar estructuras en territorios que antes eran considerados sus bastiones.

El INE subrayó que, aunque el partido aún cumple con el mínimo legal para mantener su registro nacional, la velocidad con la que los ciudadanos están renunciando a su afiliación es alarmante en comparación con otras fuerzas políticas. Por otra parte el Partido Acción Nacional, otro partido de oposición, apenas goza del mínimo necesario de afiliados para mantener el registro. De acuerdo con los mismos datos del INE, el PAN reporta 365 mil 456 militantes.
Este fenómeno responde a una serie de derrotas electorales consecutivas y a una percepción pública negativa vinculada a casos de corrupción. La actual dirigencia ha intentado minimizar el impacto, argumentando que se trata de un proceso de “depuración natural” del padrón; sin embargo, las cifras frías del INE cuentan una historia distinta: la de un partido que se desdibuja frente a una ciudadanía que ha migrado hacia otras opciones políticas, principalmente la de Morena, quien ahora se perfila como partido hegemónico con 12 millones 18 mil 76 afiliados; 9.7 millones más que en 2023.

El futuro del PRI ante la verificación del INE
Para los líderes del partido, el reto inmediato es frenar la sangría de militantes antes de que el impacto sea irreversible en las urnas. Diversas voces dentro del PRI han manifestado que, sin una reforma estructural profunda y un cambio en la narrativa, el partido corre el riesgo de convertirse en una fuerza apenas testimonial. El INE continuará con los procesos de actualización de padrones, lo que podría arrojar resultados aún más severos en los próximos meses.
A pesar de los intentos de la dirigencia nacional por proyectar una imagen de unidad, la realidad es que el partido enfrenta una crisis de identidad. La pérdida de confianza no solo es externa, entre el electorado general, sino interna, entre quienes alguna vez formaron la base sólida del priismo. El panorama para 2027 luce complicado si no logran detener este desplome que hoy el INE ha puesto bajo la lupa pública con datos contundentes.
