En el marco de una cumbre bilateral con la primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, utilizó una referencia histórica al ataque a la base naval de Pearl Harbor para justificar la falta de comunicación con sus aliados sobre los recientes bombardeos contra Irán. Durante el encuentro en el Despacho Oval, el mandatario estadounidense defendió la secrecía de las operaciones militares como un elemento estratégico indispensable.
Ante el cuestionamiento de un reportero nipón sobre la sorpresa de Tokio y los aliados europeos por la nula notificación previa, el mandatario argumentó que la efectividad de las acciones requiere discreción absoluta.
“No conviene dar demasiadas señales. Al entrar en acción —y lo hemos hecho con gran contundencia—, no se lo contamos a nadie, porque buscábamos el factor sorpresa”, explicó Trump.

La alusión al episodio de 1941
El intercambio tomó un giro inesperado cuando el presidente estadounidense dirigió sus palabras directamente a la primera ministra Takaichi. Trump vinculó la eficacia de las tácticas bélicas con la historia del país asiático en la Segunda Guerra Mundial, un tema que tradicionalmente se maneja con estricto protocolo diplomático debido a su sensibilidad.

“¿Y quién sabe más de sorpresas que Japón? ¿Por qué no me avisaron de lo de Pearl Harbor? (…) Sabéis más de sorpresas que nosotros”, añadió el mandatario.
El ataque a la base naval en la isla de Hawái en diciembre de 1941, que resultó en la muerte de más de 2,400 estadounidenses, representó el hito que marcó la entrada de Washington en la Guerra del Pacífico. Hasta los atentados del 11 de septiembre de 2001, este evento permaneció como la agresión con mayor número de víctimas en suelo estadounidense.
¿Cuáles son las otras polémicas de Trump con países aliados?
Este episodio se suma a una lista de comentarios polémicos del presidente Trump respecto a la historia militar de sus aliados.

El pasado enero, en el Foro Económico de Davos, el mandatario afirmó que sin la intervención de Estados Unidos en la gran conflagración del siglo XX, la población europea y de Suiza —país neutral en el conflicto— hablaría alemán en la actualidad.

Asimismo, durante una comparecencia el año pasado con el canciller alemán, Friedrich Merz, el presidente calificó los desembarcos del Día D en Normandía como un evento que no supuso “un día agradable” para los germanos. En dicha ocasión, Merz aclaró de inmediato que Alemania celebra el éxito de esa operación como un paso clave para la derrota del nazismo y el fin de la guerra en Europa.
Tanto el bombardeo a Pearl Harbor como el lanzamiento de las bombas atómicas sobre territorio japonés son capítulos que las administraciones de Washington y Tokio evitan mencionar en sus encuentros oficiales para preservar la estabilidad de sus relaciones actuales. El comentario de este jueves rompe con ese acuerdo tácito de silencio en un momento de alta tensión en el Medio Oriente.
Con información de EFE
