La entrega del informe de la Cuenta Pública 2024 por parte de la Auditoría Superior de la Federación revela una serie de inconsistencias financieras que ponen bajo la lupa la administración de los recursos públicos.
El documento técnico identifica un total de 59 mil millones de pesos con irregularidades, donde las administraciones estatales y municipales concentran el mayor volumen de observaciones, seguidas por sectores estratégicos como el energético y el de infraestructura.
Pemex: El foco de las inconsistencias federales
Dentro del aparato del Gobierno federal, Petróleos Mexicanos (Pemex) se posiciona como la entidad con la mayor cantidad de recursos pendientes de justificación.
Tras auditar un gasto ejercido superior a los 343 mil millones de pesos, la Auditoría Superior de la Federación determinó que 1,760 millones de pesos no cuentan con el soporte documental necesario para su solventación.
El punto crítico de la operación petrolera se localiza en el sureste del país. El desarrollo del Campo Quesqui, ubicado en el estado de Tabasco, aglutina el 74 por ciento de las anomalías detectadas en la empresa productiva del Estado.
Los hallazgos reabren la discusión sobre el control operativo y la transparencia en las inversiones de exploración y producción.
Infraestructura y Marina: Cifras por solventar
Por otra parte, la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) presenta observaciones que superan los 1,100 millones de pesos. Por su parte, la Secretaría de Marina acumula un saldo de 211 millones de pesos bajo sospecha administrativa. En contraste, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) figura en el reporte con montos significativamente inferiores en comparación con la industria petrolera.
El rezago en estados y municipios
Pese al impacto de las cifras en las dependencias federales, el grueso de la opacidad se traslada a los niveles local y estatal. De los 59 mil millones de pesos totales observados a nivel nacional, más de 54 mil millones corresponden a fondos transferidos a estados y municipios que no fueron comprobados plenamente.
Las fallas recurrentes incluyen la falta de facturación adecuada, la ausencia de evidencia física de obras y deficiencias graves en la aplicación de partidas federales etiquetadas.


¿Qué ocurre si las dependencias no comprueban las observaciones de la ASF?
Es imperativo precisar que los “recursos por aclarar” señalados por la Auditoría Superior de la Federación no constituyen en esta etapa una confirmación de desvío. Las entidades implicadas entran ahora en un periodo legal para presentar argumentos técnicos y documentación comprobatoria.
En caso de que las dependencias no logren justificar el destino del dinero, el proceso puede derivar en cuatro vertientes:
- Reintegro total de los montos a la Tesorería de la Federación.
- Inicio de procedimientos de responsabilidad administrativa.
- Imposición de sanciones a servidores públicos.
- Presentación de denuncias penales ante las autoridades competentes si se ratifica un daño patrimonial al erario.
La fiscalización de la Cuenta Pública 2024 se mantiene como un indicador de la eficacia en la vigilancia del presupuesto y un recordatorio de que el ejercicio del poder público permanece bajo el escrutinio técnico del organismo auditor.
RB
