La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, marcó distancia de quienes, asegura, evaden su responsabilidad ante la crisis de seguridad, en medio la controversia generada por un operativo federal en el municipio de Morelos, donde habrían participado elementos de la CIA, un hecho que desencadenó críticas cruzadas entre los distintos niveles de gobierno.
“Seguimos caminando y dando la cara, porque bueno, hay otros que se esconden. Maru aquí está con y bueno, pues está dando la cara de forma transparente porque no tenemos nada que esconder, porque no hacemos tratos en lo oscurito como otros, y bueno, podemos darle esa seguridad a los chihuahuenses”, sentenció al defender la transparencia de su gestión durante una entrevista con Alejandro Cacho.
Campos abordó las críticas que la señalan por supuesta “traición a la patria” tras el desmantelamiento de un narcolaboratorio, calificando los señalamientos como una violación a su presunción de inocencia.
La gobernadora contrastó su situación con la de otros actores políticos que, a pesar de enfrentar cuestionamientos, gozan de protección institucional, aunque no mencionó nombres.
“¿En qué estado de derecho vivimos si no tenemos estado de derecho, si no tenemos amparo, si no tenemos poder judicial que funcione?”, cuestionó la jefa del Ejecutivo chihuahuense.

Denuncias de narcopolítica y acuerdos en la Sierra
Al abordar el tema de los presuntos vínculos entre figuras de Morena y grupos delictivos para obtener ventajas electorales, Maru Campos señaló a Alejandro Cacho que en zonas conflictivas como Ciudad Juárez, Guadalupe y Calvo, así como en el municipio de Morelos —donde se halló recientemente un laboratorio—, es gobernado por el partido oficial, sin competencia real.
Al ser consultada sobre la dinámica de estos pactos, Campos fue explícita: “Son acuerdos que se hacen a cambio de apoyo en las elecciones, digamos, yo gobierno, te permito que hagas lo que quieras a cambio de que me ayudes a mí en la elección”.
Asimismo, advirtió que los ciudadanos de su estado rechazan la entrada de grupos criminales como “La Barredora” que, según sus palabras, pretenden avanzar a través de figuras políticas como Andrea Chávez, Adán Augusto López y Aridna Montiel en la zona de la Sierra Tarahumara.
“Los chihuahuenses me lo han dicho, no quieren que entre “La Barredora” este cártel del crimen organizado a través de Andrea Chávez y de Adán Augusto López, no quieren que entren otros cárteles del crimen organizado con los acuerdos que hace Ariana Montiel en la sierra Tarahumara”, aseguró a Alejandro Cacho.

Hacia el 2027
Con la mirada puesta en los 17 procesos electorales que se avecinan en 2027, la gobernadora expresó su preocupación por la falta de filtros que impidan la infiltración del crimen organizado en las candidaturas a alcaldías, diputaciones y gubernaturas.

En este contexto, criticó el actuar de algunos jueces federales en Chihuahua, a quienes acusó de liberar a generadores de violencia por presuntos actos de corrupción: “Detienes a un generador de violencia, te lo dejan ir porque le cayó una lanita al juez o le cayó una lanita al magistrado”.
Finalmente, Maru Campos cuestionó lo que percibe como un uso faccioso de las instituciones, como el reciente llamado a comparecer ante el Senado promovido por Enrique Inzulza, acto que calificó de carente de facultades legales.
“Yo estoy aquí para defender a Chihuahua, es mi ideal, es mi vocación, es mi causa”, concluyó la mandataria,
Alejandro Cacho le preguntó sobre si teme por su seguridad frente al crimen organizado, la mandataria con voz firme y sin titubeos contestó: “nada”.

