La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, rompió el silencio este martes ante la creciente polémica por la presencia de agentes estadounidenses vinculados a la CIA en un operativo reciente en la Sierra Tarahumara. A través de un mensaje difundido en sus canales oficiales, la mandataria estatal fue tajante al deslindarse de cualquier gestión relacionada con personal extranjero y ordenó a la Fiscalía General del Estado (FGE) proceder con rigor técnico y legal, bajo la premisa de que en su administración no habrá impunidad, “caiga quien caiga”, dijo.
La mandataria respondió de forma directa a los señalamientos emitidos por el partido Morena, a quienes acusó de instrumentalizar el caso con fines políticos. Según Campos, los ataques de la oposición buscan desviar la atención de problemas estructurales de mayor envergadura.

“Mientras en Morena atacan, ponen pretextos y buscan culpables para tapar la crisis y falta de resultados, nosotros seguiremos haciendo lo que nos toca: combatir al crimen, proteger familias, impulsar el empleo y defender la paz”, señaló.
Defensa del desmantelamiento de narcolaboratorios
En el centro de la controversia se encuentra el desmantelamiento de un laboratorio clandestino de grandes dimensiones, donde la Fiscalía General de la República (FGR) confirmó el decomiso de 55 mil litros de sustancias líquidas, 50 toneladas de precursores químicos y cerca de dos mil litros de metanfetamina. Campos defendió el impacto de esta acción, asegurando que se evitó la distribución de millones de dosis de droga.
No obstante, la polémica se ha centrado en la logística del evento. Ante esto, la gobernadora enfatizó que “en ningún momento gestioné, autoricé ni tuve conocimiento de la presencia de personas extranjeras en esa acción”. Aclaró que la planeación y ejecución de las tareas de inteligencia recayeron exclusivamente en las áreas con atribuciones legales y formación policial en investigación criminal.
Colaboración con la FGR y combate a la impunidad
Respecto a su postura frente a las investigaciones, Maru Campos explicó que su silencio inicial fue una medida estratégica para salvaguardar la integridad de las indagatorias. También destacó la creación de una unidad especializada que colabora “irrestrictamente” con la FGR para esclarecer los hechos.

La gobernadora panista lanzó una crítica severa a sus detractores, comparando su gestión con las administraciones de Morena. “No es lo mismo desmantelar un narcolaboratorio y combatir al crimen de manera frontal como lo ha hecho mi gobierno, que ser un gobierno como los de ellos, con acusaciones graves de tener vínculos con el narcotráfico”, concluyó, y dijo que en Chihuahua no existen espacios para pactos “en lo oscurito”.
