Las investigaciones en torno al homicidio de Carlos Manzo Rodríguez, exalcalde de Uruapan, Michoacán, registraron un avance clave tras la captura de Wendy Fabiola “N”, conocida en el ámbito criminal como “La Tía”. Las autoridades ministeriales la señalan como una pieza fundamental en el esquema del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en la región.
El fiscal general del estado, Carlos Torres Piña, informó en rueda de prensa que la detenida, de 35 años de edad, operaba bajo las órdenes directas de Gerardo “N”, alias “El Congo”, un presunto líder regional del CJNG que ya se encuentra tras las rejas.

Espionaje y filtración de operativos policiales al crimen organizado
De acuerdo con los datos de prueba presentados por la fiscalía, las funciones de “La Tía” consistían en realizar labores de espionaje, filtrando información estratégica sobre los operativos de las fuerzas de seguridad estatales y federales. Este flujo de datos permitía a “El Congo” coordinar las movilizaciones y actividades delictivas de la organización delictiva para evadir la justicia.
La captura de la sospechosa se efectuó en el municipio de Uruapan. Al momento de su arresto, los agentes le aseguraron un dispositivo móvil, además de diversas dosis de metanfetamina y marihuana. Tras ser presentada ante la autoridad judicial, “La Tía” fue vinculada a proceso el pasado 16 de mayo por delitos contra la salud y posesión de cartuchos, otorgándose un periodo de dos meses para el desarrollo de la investigación complementaria.
Desarticulación de la red criminal y detenciones acumuladas
Con este arresto, la cifra de personas detenidas por el magnicidio de Carlos Manzo asciende a 22 implicados. Torres Piña detalló que la estructura criminal, originalmente liderada por Jorge Armando “N”, alias “El Licenciado” —identificado como el autor intelectual y operador del CJNG—, se encuentra en proceso de desarticulación. Las capturas abarcan tanto a narcomenudistas como a los encargados de la planeación material del atentado.
Al respecto, el fiscal general explicó: “Son las detenciones de la estructura que hasta el momento tenemos, los que de manera directa (actuaron) en la planeación y los que de manera indirecta participaron, aparte de los escoltas que por omisión y el homicidio extrajudicial, pues también están vinculados a proceso”. El funcionario reconoció que aún quedan órdenes de aprehensión pendientes, incluyendo la búsqueda del coronel José Manuel Jiménez, quien permanece prófugo.

La célula delictiva investigada contempla a un total de 25 personas. El crimen ocurrió el 1 de noviembre de 2025 en la plaza principal de Uruapan, donde Manzo fue atacado a tiros. En el intercambio de fuego, los escoltas abatieron a un menor de 17 años involucrado en la logística. Las detenciones posteriores han alcanzado a cómplices como Jaciel Antonio “N”, alias “El Pelón” (reclutador de sicarios), a siete policías municipales de Uruapan acusados de omisión, y a Samuel “N”, exdirector de Relaciones Públicas local, quien presuntamente facilitó información sobre los movimientos de la víctima.
