César Jáuregui Moreno ha anunciado formalmente su separación del cargo como titular de la Fiscalía General del Estado (FGE). La decisión surge como consecuencia directa de las controversias generadas tras un operativo realizado el pasado 18 de abril en la zona serrana del estado. Esta operación, que tenía como objetivo desmantelar un narcolaboratorio, terminó en un accidente carretero en donde cuatro personas murieron. Dos de los muertos, se descubrió poco después, eran agentes de la CIA que trabajaban en territorio chihuahuense sin autorización federal.
En conferencia de prensa, el ahora ex funcionario confirmó que su dimisión tiene un carácter irrevocable y ya ha sido entregada a la gobernadora de la entidad, María Eugenia Campos, quien también está implicada en las investigaciones respecto a la presencia de los agentes extranjeros.
El motivo central de la salida de Jáuregui radica en las inconsistencias informativas sobre la participación de los agentes de la CIA durante la intervención policial en la zona serrana, un hecho que ha puesto bajo la lupa los protocolos de coordinación internacional.
Responsabilidad política y transparencia en el caso de la CIA
Durante su mensaje frente a los medios, Jáuregui fue enfático al señalar que la efectividad en la seguridad no puede atropellar los marcos legales vigentes. Al respecto, declaró: “La exigencia de resultados en la lucha contra el crimen organizado no puede ni debe justificar actuaciones que no guarden estricto apego a la ley. Por congruencia con mi proyector y mis convicciones, entiendo que la medida más adecuada para corregir esta situación es poner a disposición mi cargo para permitir que las investigaciones se desarrollen con autonomía, prontitud y exhaustividad y para restablecer la confianza pública”.
El ex fiscal reconoció que, aunque el desmantelamiento del laboratorio representó un golpe histórico contra el narcotráfico, las fallas en la comunicación institucional opacaron el resultado. Admitió que existieron omisiones graves en la gestión de los puntos de contacto con los agentes extranjeros involucrados.
La salida de Jáuregui busca evitar que el escándalo mediático y legal entorpezca los avances en materia de seguridad logrados durante la actual gestión. “Con base en el curso de las investigaciones internas realizadas hasta ahora, resulta procedente señalar que hubo omisiones, tanto en la información como en la gestión institucional respecto de los puntos de contacto con dichas personas. Esta omisión vulneró los mecanismos de control y comunicación que como titular de la Fiscalía General del Estado tenía la obligación de asegurar en su funcionamiento eficaz. Reconozco esta responsabilidad política en el ámbito de liderazgo institucional y la necesidad de corregirla”, añadió.
Jáuregui Moreno expresó su confianza en que su retiro facilitará un proceso de auditoría interna más riguroso. “Confío en que esta decisión contribuya a reforzar la disciplina institucional, a mejorar los controles internos y a preservar la integridad de las operaciones legítimas en la lucha contra la delincuencia”.