En una nueva colisión entre el mundo de la política y el entretenimiento, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha lanzado duras críticas contra la NFL tras el anuncio de los artistas encargados del espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX. En una entrevista concedida este sábado a The New York desde el Despacho Oval, el mandatario republicano calificó la selección de Bad Bunny y la banda de punk rock Green Day como una “pésima elección”.
“Estoy en contra de ellos. Creo que es una elección terrible. Lo único que hace es sembrar odio”, afirmó el presidente con el estilo contundente que lo caracteriza. Para Trump, la inclusión de estos artistas en el evento deportivo más visto del año no es un mensaje de unidad, sino una decisión que profundiza la polarización en el país.

¿Donald Trump no irá por los show del Medio Tiempo?
A pesar de su evidente descontento con el cartel musical, el mandatario aclaró que los artistas —quienes han sido críticos feroces de su administración— no son el motivo principal por el cual no ocupará un palco en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California, el próximo 8 de febrero.
Según Trump, la logística es el único impedimento. “Está demasiado lejos. Me gustaría ir. Me han recibido muy bien en el Super Bowl anteriormente. Les caigo bien”, señaló, restando importancia a los posibles roces con la organización. Cabe recordar que el año pasado, el presidente sí asistió a la final en Nueva Orleans, donde presenció el triunfo de los Kansas City Chiefs sobre los Philadelphia Eagles. Sin embargo, en esta ocasión, la costa oeste parece quedar fuera de su itinerario: “Iría si estuviera un poco más cerca”, puntualizó.
Los conflictos de Donald Trump con Bad Bunny
La animadversión entre el Ejecutivo y los artistas seleccionados no es nueva. Bad Bunny, el fenómeno global de la música urbana, ha utilizado su plataforma en múltiples ocasiones para denunciar las políticas migratorias de la administración Trump, defendiendo los derechos de la comunidad latina y cuestionando la retórica de Washington hacia Puerto Rico y los inmigrantes.

Green Day, banda que ha criticado ampliamente a Donald Trump
Por su parte, Green Day ha mantenido su esencia de protesta política. Apenas la semana pasada, su vocalista Billie Joe Armstrong se volvió tendencia al expresar su apoyo total a los manifestantes en Minneapolis que se oponen a las recientes redadas masivas realizadas por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Para Armstrong y su banda, el escenario del Super Bowl representa una oportunidad masiva para amplificar su mensaje de resistencia, algo que Trump parece haber anticipado al llamarlo un acto que “siembra odio”.


Un Super Bowl de alta tensión
Con el mandatario observando desde la Casa Blanca y dos de los actos musicales más combativos de la industria sobre el escenario, el Super Bowl del próximo mes promete ser uno de los más politizados de la historia reciente. Mientras la NFL busca mantener el foco en el deporte, las declaraciones de Trump aseguran que la conversación, de aquí al 8 de febrero, estará dividida entre los pases de anotación y los discursos políticos que puedan surgir bajo las luces de Santa Clara.
