En medio del creciente interés sobre las aportaciones económicas destinadas a Cuba, Grupo Financiero Banorte ha confirmado que la cuenta bancaria vinculada a la asociación civil “Humanidad con América Latina” opera bajo el más estricto cumplimiento de los marcos normativos.
La institución financiera aseguró que el manejo de estos recursos se alinea con las disposiciones de prevención de operaciones con recursos de procedencia ilícita, disipando las dudas sobre la fiscalización de este canal de apoyo humanitario.
La transparencia en el origen y destino de estos fondos ha sido un tema central desde que se hizo pública la iniciativa. Ante este escenario, de acuerdo con esa entidad bancaria, todas las transacciones realizadas hacia dicha cuenta son monitoreadas bajo estándares internacionales.

Esto incluye la identificación de los donantes y el reporte de actividades conforme a los umbrales establecidos por la Ley Federal para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita (LFPIORPI).
Seguridad normativa y supervisión de las autoridades
El proceso de recaudación no solo depende de las políticas internas del banco, sino que se rige por las directrices de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) y el Servicio de Administración Tributaria (SAT). Banorte destacó que sus mecanismos de control son robustos y permiten rastrear la trazabilidad de los donativos, asegurando que cada peso depositado cumpla con el objeto social de la asociación civil autorizada.
El banco mantiene una alerta permanente para evitar cualquier irregularidad. Asegura que el conocimiento del cliente y la supervisión constante de los movimientos bancarios son los pilares que permiten a la institución operar con tranquilidad, incluso en contextos de alta visibilidad política. Al estar la asociación debidamente registrada ante el SAT como donataria autorizada, el flujo de dinero cuenta con el respaldo legal necesario para evitar cualquier sanción administrativa o fiscal.

El contexto de la ayuda humanitaria a la isla
La apertura de este canal de donaciones surge tras el llamado a la solidaridad para mitigar los efectos de las carencias de alimentos, medicinas e insumos básicos en Cuba. En este sentido, la institución financiera ha reiterado que su función es meramente operativa y de intermediación técnica, garantizando que el sistema financiero mexicano no sea vulnerado.
Banorte ha dejado claro que el cumplimiento de las reglas de prevención de lavado de dinero es un estándar no negociable. Con la implementación de tecnologías de vanguardia y personal especializado, el banco asegura que el proceso de donación se realiza con total apego a derecho, permitiendo que la ayuda humanitaria llegue a su destino sin comprometer la integridad de las instituciones involucradas en el proceso de recaudación.
