El presidente estadounidense, Donald Trump, señal{o su intención de ejercer un control más directo sobre el destino político de Cuba, ya que, durante un acto oficial en la Casa Blanca, calificó a la isla como un “Estado fallido” y afirmó que se adjudicará el privilegio de forzar una transformación profunda en su gobierno.
La postura del Ejecutivo estadounidense surge en el mismo día en que el suministro de electricidad en la isla volvió a colapsar. Mientras las autoridades cubanas señalan al bloqueo energético como la causa de la parálisis, Donald Trump minimizó la solvencia de la contraparte diplomática.
“Ellos están hablando con nosotros. Es una nación fallida. No tienen dinero, no tienen petróleo, no tienen nada”, aseveró el mandatario ante cuestionamientos sobre si la estrategia aplicada será similar a la de Irán.
Además, el republicano señaló: “Creo que tendré el honor de tomar Cuba”. “Ese sería un gran honor”. Un periodista le pidió ampliar sus dichos sobre la isla: “Tomar Cuba de alguna forma, ya sea liberarla o tomarla. Creo que puedo hacer cualquier cosa que quiera con ella, si quieres saber la verdad”.


Trump exigiría la salida de Díaz-Canel, revela The New York Times
Según reportes difundidos por The New York Times, la salida de Miguel Díaz-Canel es una condición sobre la mesa en las conversaciones bilaterales para permitir cambios estructurales en la economía cubana. Esta medida permitiría a Donald Trump anunciar una victoria política simbólica ante su electorado, similar a los procesos impulsados en otras regiones de influencia de izquierda.
Sin embargo, la estrategia estadounidense parece centrarse en una reforma del régimen más que en su eliminación total. El plan contempla mantener intacta la influencia de ciertos sectores históricos, mientras se remueven figuras de la “línea dura”.
De acuerdo a lo publicado por el miedo estadounidense, los negociadores de Washington también exigen la liberación de presos políticos y el retiro de funcionarios leales a los ideales tradicionales de la revolución, buscando sentar las bases para un Estado que abra gradualmente sus mercados a las empresas estadounidenses.

Asedio económico de EU a Cuba
A pesar de la presión, Donald Trump matizó su discurso al referirse a la población cubana como “gran gente” y resaltó el éxito de la comunidad de exiliados que ha prosperado en territorio estadounidense.

“Creo que puedo hacer cualquier cosa que quiera con ella, si quieres saber la verdad”, declaró el presidente sobre la soberanía de la isla.
La estrategia de la administración enfrenta críticas de sectores conservadores en el Congreso y Florida. Algunos legisladores cubanoestadounidenses exigen una transformación política absoluta y no solo la remoción de una figura específica.
Con información de The New York Times, EFE y agencias
