Los negociadores ucranianos plantearon renombrar la zona en disputa del Donbás como “Donnylandia” (Donnyland), de acuerdo a lo revelado este miércoles por el diario The New York Times, que señaló que la propuesta busca captar el interés de Donald Trump para asegurar su respaldo en las conversaciones que pretenden poner fin al conflicto con Rusia.
El nombre fusiona la denominación de la región del Donbás con el diminutivo del mandatario norteamericano y evoca la estética de los parques temáticos de Disney.
De acuerdo con cuatro fuentes familiarizadas con los diálogos, lo que inició como una broma entre delegados de Kiev se transformó en un concepto recurrente durante los últimos meses para referirse al área industrial y minera del este de Ucrania que aún permanece bajo asedio.

Estrategia de disuasión y el “Modelo de Mónaco”
La zona propuesta abarca una superficie de aproximadamente 80 kilómetros de largo por 64 de ancho. Aunque el gobierno de Ucrania estima que en el lugar residen 190,000 habitantes, informes alternos citados por el rotativo neoyorquino sugieren que la cifra es inferior a las 100,000 personas debido al colapso económico y la cercanía con la línea de fuego.

Para los estrategas ucranianos, la creación de este microestado semiautónomo funcionaría como un escudo ante futuras agresiones del Kremlin. Samuel Charap, analista de Rand Corporation, explicó al diario el trasfondo de esta táctica:
“Contar con la impronta de Trump en (el nombre de) una zona económica libre es algo que (los ucranianos) consideran probablemente una especie de elemento disuasorio”, sostuvo.
En los borradores formales del tratado de paz ha aparecido también el término “Modelo de Mónaco”.
Esta referencia a la ciudad-Estado europea describe una región desmilitarizada o de libre comercio en el Donbás, sobre la cual ni Moscú ni Kiev ejercerían un dominio absoluto, permitiendo que Trump lo presente como un triunfo personal de mediación.

Símbolos y soberanía en disputa
La creatividad de los negociadores llegó al extremo de diseñar una bandera en colores verde y dorado para “Donnylandia”, además de un himno nacional generado con inteligencia artificial. No obstante, el trasfondo político es complejo; mientras Rusia solo acepta una zona desmilitarizada patrullada por sus propias fuerzas, Kiev rechaza categóricamente cualquier presencia policial o militar rusa en el territorio.
Desde diciembre pasado, el presidente Volodímir Zelenski mostró apertura hacia soluciones intermedias que eviten ceder formalmente el Donbás a Rusia, nación que ya controla la mayor parte de la región. Con el concepto de “Donnylandia”,
Ucrania pretende que la Casa Blanca presione al Kremlin para que flexibilice su postura y acepte una administración neutral bajo la mirada internacional y el sello del mandatario estadounidense.

