Para los amantes del cosmos y la observación nocturna, abril de 2026 trae consigo uno de los eventos más esperados y antiguos de la astronomía: la lluvia de meteoritos Líridas. Aunque el fenómeno ya ha comenzado su actividad, existe una fecha específica en la que el cielo nos regalará su mayor esplendor. Si estás planeando una escapada nocturna para “cazar” estrellas fugaces, aquí te decimos exactamente cuándo y cómo preparar tu vista para el punto máximo de este espectáculo.
Las Líridas son famosas por ser una de las lluvias de meteoros más longevas de las que se tenga registro, con avistamientos documentados por la humanidad desde hace más de 2,700 años. Este 2026, el fenómeno no será la excepción y promete una visibilidad privilegiada en distintas regiones del mundo, incluyendo el cielo mexicano.
La fecha clave: ¿Cuándo será el punto máximo?
Aunque el periodo de actividad de las Líridas inició el pasado 16 de abril y se extenderá hasta el día 25, la madrugada del 22 de abril será el momento cumbre. Es durante este breve lapso cuando la Tierra atraviesa la zona más densa de restos de polvo y fragmentos dejados por el cometa Thatcher (C/1861 G1).

De acuerdo con los reportes astronómicos para este 2026, el mejor horario para la observación será después de la medianoche y justo antes del amanecer. En este intervalo, el cielo alcanza su mayor oscuridad y el punto radiante , el lugar del cielo de donde parecen provenir los meteoros, estará en su punto más alto. En condiciones ideales, se podrán apreciar entre 15 y 20 meteoros por hora, dejando estelas luminosas que cruzarán la bóveda celeste.

¿Por qué 2026 es un año ideal para las Líridas?
Una de las grandes ventajas para este año es el comportamiento de nuestro satélite natural. La fase lunar en abril de 2026 favorecerá significativamente la observación, ya que la interferencia de la luz de la Luna será menor en comparación con años anteriores. Al tener un cielo más oscuro, incluso los meteoros menos brillantes podrán ser captados por el ojo humano sin necesidad de equipos profesionales como telescopios o binoculares.
El origen aparente de estas “estrellas fugaces” se ubica en la constelación de Lyra, de donde proviene su nombre. Sin embargo, no es necesario mirar hacia un punto fijo; los meteoros pueden aparecer en cualquier parte del cielo, desplazándose con una velocidad sorprendente al quemarse al entrar en contacto con la atmósfera terrestre.
Consejos para una observación perfecta
Para disfrutar al máximo de la noche del 22 de abril, los expertos recomiendan alejarse de los centros urbanos. La contaminación lumínica de las ciudades es el principal enemigo de este tipo de eventos. Buscar lugares elevados, campos abiertos o zonas rurales mejorará drásticamente la experiencia.
No olvides que la paciencia es clave: el ojo humano tarda aproximadamente 20 minutos en adaptarse a la oscuridad total. Así que busca un lugar cómodo, prepárate para el frío de la madrugada y simplemente mira hacia arriba. Las Líridas están listas para recordarnos, una vez más, la belleza infinita de nuestro vecindario cósmico.

