Lo que comenzó como un rumor de pasillo en la sede de Reforma e Insurgentes ha terminado en una clausura administrativa. El coordinador de Morena y presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), Ignacio Mier Velazco, confirmó que el salón de belleza que operaba al interior del Senado de la República permanecerá cerrado de manera indefinida hasta que se realice una evaluación exhaustiva de su funcionamiento y legalidad.
Esta medida de suspensión, que ya se aplica desde hace unos días, busca frenar la ola de críticas sobre el presunto regreso de privilegios legislativos.
Mier anunció que la próxima semana se llevará a cabo una revisión puntual no solo de este local, sino de todos los espacios dentro de la “miniciudad” que representa el Senado, para garantizar que ningún servicio opere fuera de la norma.
Una “estética clandestina” bajo la lupa
La decisión de mantener las puertas del salón cerradas responde a la presión política y social generada tras revelarse su existencia. El senador detalló que es necesario transparentar quién autorizó la reapertura de este servicio y bajo qué condiciones económicas operaba, considerando que el Senado recibe diariamente a miles de personas, entre legisladores, trabajadores y visitantes.

A pesar de que Mier sugirió que buscará “simetría” con los servicios que ofrece la Cámara de Diputados, enfatizó que por ahora no hay marcha atrás en el cierre. La revisión que iniciará la Jucopo pretende determinar si el salón de belleza es un servicio justificado para la comunidad del Senado o si representa una contradicción directa a los principios de austeridad que rigen la actual legislatura.

Oposición exige que el cierre sea definitivo
El cierre preventivo no ha sido suficiente para el bloque opositor. El coordinador del PRI, Manuel Añorve Baños, ha sido el más vocal al exigir que las persianas de la estética no vuelvan a levantarse nunca más. Según Añorve, el espacio fue reabierto de manera “clandestina”, sin el visto bueno de la Comisión de Administración ni de la propia Jucopo.
El líder priista subrayó la gravedad de que un negocio privado, o un servicio exclusivo, se mantenga con recursos públicos.
“Si se estaba dando servicio con luz y agua pagada por los ciudadanos, es una ilegalidad”, sentenció.
Además, recordó que fue la propia mayoría parlamentaria la que en su momento eliminó estos beneficios, por lo que su reaparición ha sido tomada como un agravio al discurso de ahorro gubernamental.

¿Qué sigue para los servicios del Senado?
Con el salón de belleza fuera de operación, la Jucopo se prepara para un “pase de lista” de todos los locales en el edificio. El objetivo es deslindar responsabilidades y aclarar si hubo cobros de renta o si se permitió el uso del espacio de manera discrecional.
Mientras tanto, el área donde antes se ofrecían servicios de peluquería y arreglo personal permanece bajo resguardo, convirtiéndose en un símbolo de la vigilancia que la opinión pública mantiene sobre los gastos y comodidades de los representantes populares en este 2026.

