El aumento de casos de sarampión en México no cesa desde el inicio de este 2026. Incluso, la Secretaría de Salud (Ssa) ha tenido que incrementar el número de centros de vacunación en puntos específicos para intentar controlar los brotes, principalmente en estados como Jalisco, Michoacán, Guerrero y Sinaloa.
Al corte del día de hoy, en el país se han registrado 7.417 casos de sarampión y 26 personas fallecidas. Para ahondar en la situación desde otra perspectiva, el periodista Alejandro Cacho platicó en exclusiva con Mauricio Rodríguez, vocero del Programa Universitario de Investigación sobre Riesgos Epidemiológicos y Emergentes (PUIREE) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
“Lo que estamos viendo es parte de un fenómeno un poco más complejo“, contó el especialista. “Durante muchos años, se fueron quedando grupos de personas sin vacunar, de diferentes edades, por diferentes razones. En Chihuahua, por ejemplo, personas de una comunidad, por decisión propia, por un asunto religioso, durante muchos años no se vacunó nadie ahí y el virus encontró ahí, justamente, uno de los sitios donde pudo tener más transmisión”.
Vacunación
Destacó que en los últimos años “se fueron quedando personas de diferentes edades sin vacunarse”, por lo que ha “habido todavía una afectación mayor”, y aseveró: “la pandemia también provocó un problema de vacunación a nivel global y, poco a poco, el virus, ya durante prácticamente un año, ha ido encontrando a los no vacunados“.
Este virus va a terminar encontrando casi a todos los no vacunados porque es prácticamente el virus más contagioso que hay. Una persona con sarampión puede contagiar a 16 personas. Este es un dato que lo repetimos mucho, pero que ilustra porque, pues, aún en una comunidad donde creamos que está más o menos bien vacunada la población, si no están el porcentaje de cobertura óptimo, pues va a haber transmisión y es lo que estamos viendo, abundó.
Para contener, sin embargo, al menos en los estados con brotes más severos, el especialista considera que se “tienen que hacer algunas acciones diferentes de las que se tienen que hacer”, es decir, algo más que aplicar efectivamente los esquemas de vacunación, por lo que apuntó:

Entonces, en cada estado, las autoridades estatales, municipales, incluso. Desde luego, las jurisdicciones sanitarias tienen que tomar acciones, la mayoría es enfocarse a la vacunación, a diagnosticar rápido, a prevenir contagios, a evitar complicaciones, y eso, pues ahora sí que dependiendo del avance, el denominador y el elemento común es la vacunación. Mejor dicho: lo que tiene que ocurrir en todos lados es avanzar en la vacunación. Y para fines prácticos, todas las personas desde los 6 meses hasta los 49 años tienen que tener esquema completo o vacuna de refuerzo reciente y, con mayor énfasis, el personal de salud.
Edad marca urgencia
Sobre las personas mayores de 50 años, al no estar considerados en el rango urgente de personas que deben vacunarse, Mauricio Rodríguez puntualizó que estas personas, por la época en que viviendo, “lo más probable es que se contagiaron durante su infancia, incluso sin haberse dado cuenta”.
Todos los estudios de análisis así poblacional demuestran que las personas mayores de 50 años tienen un nivel de protección suficiente y los menores de 50, o sea los de 49 para abajo, dependiendo ya de los de los grupos de edad, pero van teniendo menos protección. De hecho, el de 20 a 39 años es el grupo que tiene la menor protección por muchas razones, justamente ya no había sarampión cuando ellos fueron pequeñitos y entonces toda su protección depende de las vacunas que fueron recibiendo en el transcurso de su vida. Entonces esos grupos necesitan protegerse, los mayores de 50 ya no, subrayó.

Recomendaciones
Luego de que se detecten los casos, lo importante es detener los contagios, aunque el especialista de la UNAM detalla que es complicado, “porque el sarampión empieza como una gripa, un catarro fuerte, con fiebre, con ataque al estado general, con dolor de garganta, con cansancio, igual que una influenza, igual que un Covid-19 en algunos casos, igual que el virus incisal respiratorio“.
Sin embargo, reitera, “habría que evitar contagios: no importa si es Covid-19, influenza o lo que sea”, y precisa:

Unos días después, entre 3 y 5, o 6 días después, empieza esta fase ya de manchitas en la piel, que ya es como muy aparente y muy característica. Ahí pues también habría que mantener en aislamiento, evitar contagios y empezar a voltear para atrás para ver todos los contactos que hubo y darle prioridad, desde luego, a los que no estuvieran vacunados, pero ir siguiendo la ruta de los contagios.
Generalmente a partir de esa etapa donde empiezan las ronchitas es cuando la gente va y busca atención, le toman pruebas, se hacen las pruebas con ciertos días de retraso y luego ya les avisan que sí, que se diera sarampión y empieza todo esto que han ido describiendo las autoridades, de empezar a vacunar alrededor de la casa de la persona afectada, en varias manzanas, hacer unos cercos epidemiológicos para identificar posibles contagios y eso funciona.
Tan es que sí funciona que en varios estados se ha frenado la transmisión del virus. Oaxaca, podríamos usarlo de ejemplo, donde han tenido algunos casos muy puntuales, pero no se propaga precisamente por las intervenciones y por la protección de la población.
Es decir: la respuesta primera, es el aislamiento. Y, a esto, se le suma el cubrebocas, que también puede ser efectivo. “Pero si ya tiene fiebre, ese es un indicador importante, fiebre, ataque al estado general, dolor de huesos, dolor de articulaciones, que no vaya a la escuela, que busque atención médica, que no vaya al trabajo, que se ponga un cubrebocas, que evite contagios en casa, que no contagie a su gente en otras actividades, y voltear a ver las cartillas”, comentó el especialista.
Esto que están anunciando de abrir centros, poner puestos de vacunación en otros lados, lo que hicimos del Macrocentro de vacunación en el Estadio Olímpico Universitario en septiembre y en noviembre. Todas estas acciones extraordinarias de vacunación tienen que llamar a la gente para que se pongan las dosis de refuerzo, finalizó.
DG
