Miguel Ángel Treviño Morales, alias El Z-40, exlíder del cártel de Los Zetas, llevó su inconformidad hasta una corte federal en Estados Unidos al denunciar que permanece en condiciones de aislamiento y segregación desde hace más de nueve meses en una cárcel de Virginia, situación que —según su defensa— vulnera sus derechos fundamentales y afecta de manera severa su salud física y emocional.
A través de un documento de más de 45 páginas, sus abogados solicitaron al juez federal que se retiren las medidas administrativas especiales que lo mantienen fuera de la población general, al asegurar que no existe justificación legal ni de seguridad para someterlo a un confinamiento que califican como punitivo e inconstitucional.
Defensa acusa confinamiento injustificado
El escrito fue presentado ante una corte federal en Washington, donde Treviño Morales enfrenta un proceso por cargos relacionados con narcotráfico. En la moción, los abogados Michael McCrum y William B. Purpura detallan que su cliente se encuentra recluido en la prisión Northern Neck Regional Jail, en Warsaw, Virginia, centro que alberga a internos sujetos a procesos federales.
De acuerdo con la defensa, durante las primeras semanas de su reclusión en Estados Unidos, tras ser trasladado desde México en febrero de 2025, Treviño permaneció bajo medidas ordinarias: convivía con otros internos, tenía contacto regular con su familia y sostenía reuniones frecuentes con sus abogados. Sin embargo, esa situación cambió de forma abrupta cuando fue sometido a las llamadas Special Administrative Measures (SAM), que implican aislamiento casi total y severas restricciones de comunicación.

Los abogados subrayan que estas medidas suelen aplicarse a internos considerados de alta peligrosidad o con capacidad de coordinar delitos desde prisión, condición que —aseguran— no se cumple en el caso de Treviño Morales, quien no registró incidentes ni irregularidades durante el periodo en que tuvo comunicación supervisada con el exterior.

¿Cuántos años le quedan en prisión al Z-40?
Le queda aproximadamente 2 años y 4 meses para cumplir su condena que es de 22 años por delincuencia organizada.
Segregación en prisión argumento del Z-40
Uno de los principales argumentos de la defensa es que Miguel Ángel Treviño Morales se presume inocente y que, además, ya fue absuelto en México de acusaciones similares a las que hoy enfrenta en Estados Unidos. Los litigantes sostienen que su traslado al país norteamericano se realizó fuera de los canales formales de extradición y, presuntamente, en contravención de resoluciones judiciales mexicanas.
En el documento se destaca que, a lo largo de más de 12 años de reclusión en México, el Z-40 mantuvo una conducta disciplinada, participó en cursos educativos y actividades laborales, practicó yoga, realizó trabajos agrícolas y leyó más de mil libros. Todo ello, señalan, demuestra que no representa un riesgo para la seguridad penitenciaria.
La defensa también advierte que el prolongado aislamiento en una celda de poco más de dos metros, sin ventanas y sin contacto social, ya ha provocado afectaciones psicológicas como ansiedad, depresión y estrés severo, condiciones que podrían agravarse si el proceso judicial se extiende durante años.

¿Qué resolverá la Corte?
Será el juez federal Trevor McFadden quien determine si se mantienen, modifican o revocan las medidas administrativas impuestas a Miguel Ángel Treviño Morales. Para ello, también se considerará la postura que adopte la fiscalía federal respecto a la necesidad de conservar el aislamiento del acusado.
La decisión se emitirá por escrito, aunque no se descarta que el juez convoque a una audiencia para escuchar los argumentos de ambas partes. Además, la Corte deberá analizar otras solicitudes de la defensa, entre ellas la eliminación de algunos cargos, en un proceso que podría marcar un precedente sobre el uso de medidas de aislamiento en casos de alto perfil.

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