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Emergencia blanca: Tormenta invernal histórica paraliza Nueva York y el noreste de EU

Lo que comenzó como un pronóstico de nieve para el fin de semana de fin de año se ha transformado en una de las tormentas más intensas de los últimos tiempos.

Millones de personas en Nueva York y el corredor noreste de Estados Unidos se encuentran bajo alerta máxima. Esto se debe a un sistema invernal masivo que ha cubierto de blanco la región. Además, ha provocado el cierre de carreteras, la cancelación de miles de vuelos y cortes de energía eléctrica en múltiples condados.

El Servicio Meteorológico Nacional (NWS) calificó el fenómeno como una “tormenta de rápido fortalecimiento”. Su combinación de vientos gélidos y precipitaciones récord ha reducido la visibilidad a niveles peligrosos en ciudades clave. Estas incluyen a Boston, Filadelfia y, especialmente, la Gran Manzana.

En Manhattan, el transporte público se ha visto severamente afectado, con retrasos en el metro y la suspensión de varias líneas de autobuses. Estas medidas se toman para evitar accidentes en calles congeladas.

Impacto en el transporte y la infraestructura

La tormenta ha golpeado en el peor momento posible: el retorno de los viajes tras la Navidad. Los aeropuertos de John F. Kennedy (JFK), LaGuardia y Newark informaron la cancelación de más del 70% de sus operaciones de salida para este sábado.

Las autoridades aeroportuarias han instado a los pasajeros a no acudir a las terminales sin confirmar antes el estatus de sus vuelos con las aerolíneas.

En las autopistas, la situación no es mejor. Los gobernadores de Nueva York y Nueva Jersey han declarado el estado de emergencia. Han prohibido el tránsito de vehículos pesados en ciertas rutas interestatales. También recomiendan a la población civil permanecer en sus hogares.

“Las condiciones en las carreteras son traicioneras; la mezcla de nieve acumulada y hielo negro hace que conducir sea una imprudencia”, advirtieron las autoridades estatales en una rueda de prensa matutina.

Un desafío para la red eléctrica

Uno de los puntos más críticos de esta tormenta es el peso de la nieve húmeda sobre el cableado eléctrico y las ramas de los árboles.

Hasta el mediodía de este sábado, las empresas eléctricas reportaban que más de 200,000 hogares y negocios se habían quedado sin suministro de energía en toda la región. Los equipos de reparación trabajan a contrarreloj. Sin embargo, las ráfagas de viento de hasta 80 km/h complican el uso de grúas y equipo pesado para restablecer el servicio.

Precauciones y pronóstico

Los expertos meteorológicos anticipan que la tormenta continuará moviéndose hacia el norte durante el resto del fin de semana. Esperan que afecte con mayor fuerza a los estados de Nueva Inglaterra.

Se espera que las temperaturas caigan drásticamente durante la noche. Esto podría generar una “congelación súbita”, convirtiendo la nieve derretida en capas de hielo sólido y peligroso.

Las organizaciones de ayuda humanitaria han habilitado refugios temporales. Estos son para personas en situación de calle y para aquellos que se han quedado sin calefacción en sus hogares. Se recomienda a la ciudadanía revisar el estado de sus vecinos mayores. Además, deben mantener kits de emergencia a la mano con linternas, mantas y alimentos no perecederos. Mientras el noreste intenta recuperarse de este embate climático, la prioridad absoluta sigue siendo la seguridad de los millones de ciudadanos atrapados por la nieve.