El próximo lunes 9 de marzo, México se prepara para una de las jornadas de concienciación social más potentes de la última década: el Día Nacional Sin Nosotras, también conocido como el 9M. Este movimiento, que busca hacer visible la importancia de las mujeres en la estructura social, económica y política del país a través de su ausencia, plantea una duda recurrente cada año: ¿Es un día de descanso obligatorio según la ley?
A pesar de la relevancia de la fecha, la respuesta jurídica es negativa. El 9 de marzo no ha sido declarado por el Congreso de la Unión como un día feriado oficial en la Ley Federal del Trabajo. Por lo tanto, legalmente, las actividades laborales y escolares deben realizarse con normalidad. No obstante, la esencia del 9M no reside en un “permiso”, sino en un acto de resistencia y protesta.
El estatus del dictamen en el Senado de la República
En los últimos meses, el debate legislativo ha cobrado fuerza. Se envió un dictamen al Senado de la República con el fin de institucionalizar el 9 de marzo como el Día Nacional Sin Nosotras. El objetivo de esta iniciativa es formalizar el derecho de las mujeres a no realizar actividades ese día para demostrar, mediante un vacío absoluto en las esferas públicas, cuán vital es su participación diaria.

Sin embargo, hasta este sábado 7 de marzo de 2026, el dictamen no ha sido votado por la Cámara Alta. Esto deja la decisión de participar en el paro en manos de cada mujer, sujeta a las políticas internas de sus centros de trabajo o a su propia determinación de movilizarse como un acto de desobediencia civil.

El impacto económico: ¿Cuánto vale un día sin mujeres?
La parálisis que busca el 9M no es solo simbólica; tiene repercusiones financieras masivas que obligan al Estado y a la iniciativa privada a reflexionar sobre la brecha de género. De acuerdo con datos analizados en la Cámara de Diputados, un día sin la participación femenina implica:
- Fuerza Laboral: La paralización de aproximadamente el 40% de la fuerza laboral mexicana.
- Valor de Mercado: Una pérdida estimada de 25 mil 744 millones de pesos en producción y servicios.
- Trabajo No Remunerado: Si se suma el valor de las labores domésticas y de cuidados (que mayoritariamente realizan las mujeres sin recibir salario), la cifra escala por encima de los 37 mil millones de pesos.

El origen del movimiento “El nueve ninguna se mueve”
Para entender el 9M de 2026, es necesario mirar hacia atrás. Hace seis años, en marzo de 2020, la colectiva veracruzana “Brujas del Mar” lanzó una convocatoria que cambió la narrativa del feminismo en México. En aquel entonces, bajo el grito de “¡El nueve ninguna se mueve!”, miles de mujeres desaparecieron de las oficinas, las aulas y las redes sociales en protesta por la alarmante cifra de feminicidios.
A diferencia de otras protestas, el paro nacional de mujeres busca “hacer ruido a partir del silencio”. Como bien explica la investigadora Clara Franco Yáñez, experta en temas de género, para muchas colectivas el hecho de que las instituciones “den permiso” desvirtúa la protesta. “La idea no es que las estructuras patriarcales nos den permiso, sino que tenemos que movilizarnos aunque no nos den permiso”, señala la experta.

¿Por qué el silencio es la mejor herramienta?
La diputada Cristina Ruiz Sandoval, impulsora del dictamen, reitera que la ausencia es la forma más radical de visibilidad. El 9M es un recordatorio de que, si las mujeres no están presentes para trabajar, consumir o cuidar, el sistema simplemente colapsa.
Este lunes, aunque las oficinas abran y el reloj marque la entrada, el Día Nacional Sin Nosotras invita a una reflexión profunda: ¿Qué pasaría si un día todas las mujeres dejaran de estar? La respuesta, aunque no esté escrita aún en el calendario oficial de días feriados, se siente en cada espacio vacío de la vida diaria mexicana.
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