El gobierno de Estados Unidos, bajo la administración del presidente Donald Trump, ha reforzado su política migratoria al imponer restricciones parciales y totales de acceso a territorio estadounidense para personas nacidas o de origen en 19 países, como parte de un decreto que amplía las barreras a la entrada de extranjeros con el argumento de proteger la seguridad nacional y pública.
La medida, formalizada en la Proclamación presidencial 10949 del 16 de diciembre de 2025, da continuidad y amplía las restricciones de un decreto anterior firmado en junio, y endurece los criterios para que ciudadanos de diversas naciones puedan ingresar, incluso con visa, tanto para fines migratorios como de visita temporal.
Qué establece el decreto
El documento oficial establece que Estados Unidos limitará o suspenderá la entrada de ciudadanos de países donde los sistemas de registro civil, documentación o intercambio de información con autoridades estadounidenses son deficientes, así como de aquellos que, según la Casa Blanca, representan un riesgo para la seguridad interna del país.

Las restricciones aplican de dos formas principales:
- Suspensión total de entrada para determinados países, que afecta tanto a quienes buscan visas de inmigrante (residencia) como de no inmigrante (turismo, estudios o trabajo temporal).
- Restricciones parciales, que limitan la entrada de visitantes, estudiantes o trabajadores temporales, aunque no alcanzan a todas las categorías de visas.
Países con restricciones más severas
Asimismo, se han añadido otros países con restricciones similares debido a problemas de control documental, inconsistencia en los registros civiles y altos índices de excesos de visa. Entre ellos destacan Burkina Faso, Laos, Mali, Níger, Sierra Leona, Sudán del Sur y Siria. También se prohíbe el ingreso a quienes viajen con documentos emitidos por la Autoridad Palestina, debido a deficiencias en la verificación de identidad.
Entre las naciones cuyos ciudadanos enfrentan una suspensión total de ingreso a Estados Unidos se encuentran Afganistán, Birmania, Chad, República del Congo, Guinea Ecuatorial, Eritrea, Haití, Irán, Libia, Somalia, Sudán y Yemen.

Países con restricciones parciales
Además de las suspensiones totales, la proclamación incluye limitaciones parciales de entrada para ciudadanos de países que enfrentan restricciones en visas de turista, estudiante y de intercambio. Estos países son Angola, Antigua y Barbuda, Benín, Costa de Marfil, Dominica, Gabón, Gambia, Malaui, Mauritania, Nigeria, Senegal, Tanzania, Tonga, Zambia y Zimbabue, entre otros.
Excepciones y categorías no afectadas
La política contempla excepciones importantes: poseedores de visas válidas, residentes permanentes legales (“green card”), diplomáticos, atletas y otras categorías específicas quedan fuera de las restricciones. Esto significa que la prohibición no aplica automáticamente a quienes ya poseen documentos migratorios vigentes.
Argumentos de la administración Trump
Según la Casa Blanca, las medidas son necesarias para abordar deficiencias en la verificación de antecedentes, riesgos de seguridad y fallas en el control de documentos oficiales, además de incentivar a los gobiernos extranjeros a mejorar sus sistemas de información. La proclamación cita autoridades del Immigration and Nationality Act (INA) para justificar las limitaciones.
