La controversia estalló en la Jornada 3 de la Liga MX del futbol mexicano tras el partido entre Querétaro y Tigres. La actuación de la silbante Katia Itzel García desató duras críticas de exárbitros, reabriendo el debate sobre el machismo y la equidad de género en el arbitraje nacional.
Acusaciones de “inclusión forzada”
El desempeño de García generó reacciones inmediatas. Excolegiados como Fernando “El Cantante” Guerrero señalaron errores en jugadas clave dentro del área.
Sin embargo, la postura más hostil la tomó Francisco Chacón, quien tildó la presencia de la jueza central como “inclusión forzada”, afirmando que estas designaciones afectan su autoestima y exponen un presunto bajo nivel.
Chacón también criticó que no se expulsara al jugador Paulo Víctor tras propinarle un balonazo a la jueza. Para diversos analistas, estas declaraciones rebasan la crítica técnica e incurren en prejuicios de género que descalifican el trabajo de las mujeres en la Liga MX.
La contundente respuesta de Katia Itzel en redes sociales
Ante la ola de señalamientos, la silbante de 33 años rompió el silencio en sus redes sociales al publicar una fotografía vistiendo su uniforme mundialista acompañada por el tema musical de Miryam Quiñones con la frase: “Me vienen a convidar tanta mierda”.

García complementó su mensaje con la consigna “Yo decido en qué mundo quiero vivir”. La réferi internacional defendió así su trayectoria de diez torneos, marcando postura frente a los discursos despectivos que minimizan la capacidad de las mujeres en el arbitraje profesional.

El machismo estructural en el futbol mexicano
Más allá de los señalamientos en el ámbito local, la trayectoria de Katia Itzel García cuenta con el máximo aval a nivel internacional. Durante la Copa Mundial 2026 de la FIFA, la jueza mexiquense escribió su nombre con letras de oro al convertirse en la primera árbitra central mexicana en dirigir un partido en un Mundial varonil absoluto.
Su solvencia técnica en el terreno de juego le valió ser considerada por la FIFA en múltiples funciones durante el certamen, actuando como réferi principal y cuarta oficial en duelos de alta exigencia de fase de grupos y rondas eliminatorias, lo cual respalda la valía de una carrera construida a base de preparación y constancia, contrastando radicalmente con los prejuicios de género que aún persisten en sectores del balompié nacional.

